Después de 23 años afición oaxaqueña del Cruz Azul volvieron a gritar “¡Somos campeones!”

Fue una larga espera. A pesar de los fracasos durante más de dos décadas (23 años), los aficionados de “piel azul” fueron fieles a su convicción celeste. Sufrieron las decepciones más dolorosas, y por fin la recompensa a esa lealtad, llegó. Se consumó el milagro.

La larga y ansiada conquista del campeonato del máximo circuito del futbol profesional en México llegó en este 2021 tras seis finales perdidas, por lo cual la celebración por la conquista del anhelado título de su equipo, Cruz Azul, estalló.

La fiesta de la Final del Clausura 2021 de la Liga MX la vivieron aficionados en sus casas, en familia como el caso de Raquel Reyes y su esposo, un hogar donde el amor tiene color blanquiazul. Ambos son cementeros.

Tras la conclusión del partido, la afición salió a las calles el domingo por la noche para un festejo, que para algunos, se extendió hasta parte de la madrugada del lunes.

Y el punto de reunión central no podía ser otro que la Fuente de las 8 Regiones en la ciudad de Oaxaca. Decenas de personas acudieron en la caravana en su unidad de motor e hicieron parada en dicha zona emblemática de la Verde Antequera y del estado.

La frustración de quedarse a segundos de ser campeones, quedó atrás.  Ese silbatazo con final soñado, por fin se hizo realidad.

El júbilo hizo erupción. Hubo lágrimas, regocijo, alegría; casi una conmoción porque el éxito volvió a Cruz Azul.

Ahora la fanaticada cementera ya puede volver a gritar ¡Somos campeones! Y así lo hizo con gran algarabía.