El Príncipe Negro el luchador favorito de la afición oaxaqueña

Llegó para quedarse

Un luchador que llegó para quedarse, proveniente de la Ciudad de México, es el Príncipe Negro, quien conquistó a la afición oaxaqueña y continúa vigente en el gusto del público.

A los 15 años de edad, cuando entrenaba box en un gimnasio que se encuentra en la parte trasera de la Arena México, en la colonia Doctores, donde tuvo el honor de conocer a Miguel Ángel Arroyo Reyes, cuyo nombre de batalla era El Cobarde.

En aquel entonces, el gladiador tocaba la guitarra para dicho personaje en el taller mecánico  “Flores” que se ubicaba en Chihuahua en la colonia Roma, “no sabía que él era luchador, cuando entrenaba acostumbraba bajar con sus máscaras, El Cobarde, Huracán Ramírez, Rayo de Jalisco”.

En una de esas ocasiones El Cobarde lo invitó a subir a entrenar con ellos, “no quise hacerlo porque veía las golpizas que les daban a los que querían ser luchadores, entonces, a mí me dio miedo y dije no voy”.

 

Al igual que en todos los deportes, si el joven regresaba al otro día, era que efectivamente quería aprender los secretos de la lucha libre, “entonces ya lo enseñaban a rodar, hacer ejercicio de calentamiento de cuello, brazos, rodillas, para que no se lastimaran, entonces, de ahí él me invitó, porque ya me conocía, pero yo no”.

De esa manera, paulatinamente lo fue metiendo en el mundo de la lucha libre, por lo que tiempo después Príncipe Negro se presentaba, pero en las colonias alejadas, “en aquel entonces, Neza estaba lejísimos de la colonia Roma; en la delegación Iztapalapa hay muchos barrios en los que fui a participar, pero no como luchador si no a dar una exhibición de lo que había aprendido en la práctica de entrenamiento de la lucha libre”.

Posteriormente, El Cobarde le enseñó lucha olímpica, grecorromana, intercolegial, lucha libre.

Pasado el tiempo conoció a su esposa que es originaria de Oaxaca, por lo que se trasladaron hacia la ciudad donde instaló su negocio de tortas y tacos, ya que le gusta la cocina.

Conoció a Ricardo Peña mejor conocido como Caballero de la Muerte, quien participó junto con Rigo Cisneros en la película “Nacho Libre”, a quien le platicó que le gustaba la lucha libre, por lo que lo invitó a que entrenara con él en el gimnasio Latín Gym donde retomó su carrera como luchador.

Fue precisamente Ricardo Peña quien le obsequió el nombre de Príncipe Negro, con la condición que lo cuidara, y le diera el valor que tiene, lo cual a la fecha lo sigue haciendo.

A participado en la Arena Pepe Cisneros, en una arena que estuvo en Esquipulas, entre otras que se han abierto en la ciudad de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados.

En la Azcapotzalco, Neza de la Ciudad de México, “aparte los promotores me han hecho el honor de invitarme a sus luchas, donde he participado con Mascara Sagrada, Hijo de Fishman, Caballero de Plata, Cibernético, Nicho El Millonario, Negro Navarro, Solar, Huracán Ramírez, el Hijo de Blue Demon, entre otros.

En el estado ha participado con Challenger, Challenger Junior, Tony Cisneros, Apocalipsis, Águila Roja, Caballero de la Muerte y Caballero de la Muerte Junior, estos dos  últimos han sido sus maestros. 
De esa manera, Príncipe Negro continúa sus entrenamientos, lejos de los cuadriláteros, por la pandemia del COVID-19, esperando regresar muy pronto a presentar lo mejor de su repertorio luchístico.