Cuesta a cada oaxaqueño 125 pesos el Congreso local

Señala el Informe Legislativo 2021 elaborado por el IMCO

El Congreso de Oaxaca mantiene un presupuesto per cápita de alrededor de 125 pesos, por debajo de la media nacional que es de 147 pesos, señala el Informe Legislativo 2021 elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Además, cita que el presupuesto destinado a cada legislador es de los más bajos del país, 9 millones 952 mil 380 pesos, porque en la Ciudad de México, Baja California, Sonora, Michoacán, Jalisco y Morelos se presupuestan más de 20 millones de pesos por congresista (más de dos veces el promedio nacional).

Añade que, en contraste, en Campeche, Yucatán, Tamaulipas, Puebla y Colima el presupuesto no excede los 6 millones de pesos por congresista (menos de la mitad del promedio nacional)

Destaca que a nivel nacional el presupuesto destinado a un congresista estatal fue de 12 millones 426 mil pesos.

El informe apunta que otra forma de entender el costo de los poderes legislativos en términos relativos es evaluarlo en términos per cápita.

En 2021 el presupuesto de todos los poderes legislativos estatales divididos entre los habitantes de México fue de 147 pesos.

Al realizar este tipo de comparación por habitante destacan los casos del poder legislativo de Quintana Roo, con un presupuesto per cápita de 372 pesos, el de Sonora con 339 pesos y el de Nayarit con 303 pesos; cada uno con un costo más del doble que el promedio nacional.

El poder legislativo más austero, en términos per cápita, fue el de Puebla, con un presupuesto de 53 pesos por habitante, casi tres veces menor que el promedio nacional.

Paridad de género 

Manifiesta que el presupuesto del Congreso de Oaxaca de 418 millones de pesos, es bajo en comparación con el máximo de mil 744 millones de pesos del Congreso de la Ciudad de México, aunque el mínimo corresponde a Colima que tiene un presupuesto de 115 millones de pesos.

Por otra parte, advierte que la 64 Legislatura del estado está integrada por 22 mujeres (52 por ciento) y 20 hombres (48 por ciento); sin embargo, de los siete puesto claves sólo tres son ocupados por féminas.

Afirma que si bien existe cierta paridad de género dentro de los congresos estatales y entre los partidos de las y los congresistas, existen otras barreras que limitan las capacidades de las mujeres de influir en sus congresos.

Por ejemplo, las comisiones que suelen considerarse destacadas debido a su importancia dentro de los congresos locales (presupuesto, fiscalización, hacienda y gobernación) no suelen ser presididas por mujeres en la mayoría de los congresos.

Además, en las Juntas de Coordinación Política (JUCOPO), lugar que suelen ocupar relevantes operadores políticos de los partidos, solo un cuarto es presidido por mujeres.