COMUNICADO: Al Lic. Eduardo Pinacho Sánchez, Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca

El 26 de marzo del año en curso, fue privada de su libertad y desaparecida en Asunción Nochixtlán, la activista Claudia Uruchurtu Cruz.

Por estos hechos y con base en diversas pruebas y testimonios, el pasado 7 de mayo de 2021, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca detuvo a la presidenta municipal, Lizbeth V. H., junto con otras dos personas como probables responsables.

Actualmente se encuentra en vías de resolverse la situación jurídica en la que deberán permanecer las personas detenidas, por lo que corresponderá al Poder Judicial del Estado de Oaxaca determinar, con base en la Ley y las evidencias presentadas, si son vinculadas a proceso.

Nuestra exigencia es la localización y presentación con vida de Claudia como prioridad, sin dejar de lado el castigo y la sanción a quienes resulten responsables; por ello exigimos que al momento de emitirse el auto de vinculación a proceso se tomen en cuenta todas y cada uno de los datos de pruebas existentes, así como la observancia de los estándares internaciones de Derechos Humanos en materia de desaparición forzada.

El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU ha sostenido que en México existe un contexto de desapariciones generalizadas en gran parte del territorio del estado, muchas de las cuales podrían calificarse como desapariciones forzadas. Lo anterior convierte a la desaparición en un crimen de lesa humanidad que afecta no solo a la víctima sino a su núcleo familiar y a la sociedad.

Ayer mismo, el Presidente de México se refirió al “muy doloroso” caso de Claudia y declaró que un testigo protegido informó que la orden provino, presuntamente, de la presidenta municipal. “La instrucción es sea quien sea. No llegamos aquí para eternizar la corrupción y la impunidad". Frente a esta afirmación, la esperanza es que todas las autoridades en el ámbito de su competencia cumplan con su compromiso de garantizar el respeto a los Derechos Humanos.

Por lo anterior, los funcionarios del Poder Judicial deben ser conscientes de la magnitud de su responsabilidad para sancionar y erradicar este tipo de prácticas ya que ello es una deuda que se tiene con las víctimas y sus familiares. No deben olvidar que Claudia es madre, hermana, hija, luchadora social y defensora de los Derechos Humanos.

Confiamos en la congruencia del Poder Judicial del Estado de Oaxaca, para que resuelva tomando en cuenta los elementos hasta ahora aportados en el caso y con ello nos permita continuar con nuestra exigencia de justicia.

Estamos vigilantes del debido proceso y no descansaremos…

Elizabeth Uruchurtu Cruz.

Hayde Uruchurtu Cruz.

Sara Uruchurtu Cruz.