Ayuntamiento capitalino reconoce 2,521 años de Oaxaca de Juárez, la ciudad ancestral

En un acontecimiento histórico y de gran legado para las nuevas generaciones, el Ayuntamiento de la capital oaxaqueña reconoció de manera oficial, mediante la celebración de una Sesión Solemne de Cabildo, 2,521 años de la existencia de Lula’a, hoy Oaxaca de Juárez, como una urbe o Ciudad Ancestral.

El Presidente Municipal, Oswaldo García Jarquín, acompañado del Secretario de la Contraloría y Transparencia Gubernamental del Estado, José Ángel Díaz Navarro, la diputada local Griselda Sosa Vázquez y de la Presidenta del Consejo Consultivo del DIF Municipal, Patricia Benfield de García, enalteció que con esta ceremonia el Gobierno Municipal de Oaxaca de Juárez hace un acto de justicia histórica, reconoce la gloria de los antepasados y da a la Cuarta Transformación una dimensión cultural.

“Al cumplir nuestra ciudad Ancestral 2,521 años de existencia como urbe, porque su antigüedad es mayor, reivindicamos a una civilización que perseveró en su existencia a la invasión castellana española, hecho que nos marcó para siempre. Al caer el Señorío Mexhica arrastró a todo el Anáhuac que poco a poco y casi siempre a sangre y fuego fue tomando el control de la vida de nuestras civilizaciones. A sangre tomaron tierras y recursos; a fuego, costumbre y religión”, dijo junto al representante del Poder Judicial del Estado, Humberto Vásquez Quevedo, y del comandante de la Vigésima Octava Zona militar, Esaú Rodríguez Cuéllar.

El edil capitalino puntualizó que el reconocimiento de los 2,521 años de Oaxaca de Juárez como Ciudad Ancestral “deberá marcar una nueva visión de nosotros mismos” y ser un punto de partida para rememorar que venimos de un pasado glorioso vivo y latente, y que no es solo la herencia colonial la base de esta urbe. Agregó que no se trata de practicar un indigenismo de pequeños alcances sino que se trata de una revalorización cultural que dé paso a nuevos enfoques y paradigmas para que este país encuentre nuevos niveles de bienestar y progreso compartido.