Pandemia deja varado a circo "Madagascar" en Juchitán; sobreviven con venta de churros y frutas

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La familia circense se encuentra desolada y requiere el apoyo ciudadano.

JUCHITÁN, Oaxaca.- El circo Madagascar, con más 20 años de trayectoria, vive un panorama incierto en la ciudad de Juchitán, donde quedó varado por las restricciones sanitarias impuestas durante la pandemia ocasionada por el COVID-19.

Con la venta de churros, frutas y hasta herramientas de trabajo, han logrado sobrevivir más de un año, varados en los terrenos de la colonia 15 de Septiembre, en la Octava Sección Cheguigo, donde llegaron en marzo del 2020, sin imaginarse que tardarían meses sin poder moverse de ese lugar.

“Llegamos el 22 de marzo (del 2020) pensando que nuestra estadía sería corta, pero la pandemia nos detuvo en este lugar desde el año pasado. La verdad no sabíamos nada del COVID-19, solo lo veíamos en la televisión y lo que pasaba en otros países”, señaló Rebeca Meras, quien prácticamente se quedó al frente del circo, luego de que su padre enfermara.

Añadió que luego de dos semanas de haber llegado a tierras juchitecas, tuvieron que parar las funciones y sin poder ganar nada, sumado a que desde hace varios meses tiene a dos adultos mayores enfermos, uno de ellos grave, situación que ha venido a complicar aún más la situación de esta familia de cirqueros.

Los gastos médicos han sobrepasado la capacidad económica de estos artistas y lo poco que venden en la calle, apenas si les alcanza para alimentarse; por esa razón, han buscado la forma de que reciban el apoyo del programa 65 y más, pero se han topado con muchos obstáculos.

“Hemos vendido nuestras cosas para tratar de sacarlos adelante. Por eso pedimos el apoyo de las personas para que nos ayuden con lo que puedan para sacar a mi enfermo adelante; pues no tenemos ingresos desde hace más de un año”.

"No estamos acostumbrados a pedir" 

Con la ayuda de algunos vecinos de las colonias aledañas, quienes a veces les llevan víveres, han logrado sobrevivir; sin embargo, las condiciones de salud de los adultos mayores, uno de 75 y otro de 77 años, les demanda más dinero.

“No estamos acostumbrados a pedir; sabemos trabajar pero por esta situación hemos perdido la vergüenza y esperamos que la gente nos pueda ayudar”.

Hizo un llamado a las autoridades municipales para que les brinden apoyo, pues tampoco conocen a la gente y se les complica encontrar un trabajo para ganarse el sustento.

“En estos últimos cuatro meses hemos recibido la ayuda de unos familiares que viven en otros estados, donde ya está permitido el espectáculo circense; desgraciadamente acá aún no se puede hacer un espectáculo masivo”, lamentó.