Se agrava la falta de agua en la ciudad de Oaxaca, el servicio tarda hasta 20 días en llegar

La escasez de agua comenzó a hacer crisis entre los habitantes de las colonias ubicadas en el primer cuadro de la ciudad, en puntos como el barrio La Noria, el servicio se espació hasta por 20 días, colocando en apuros a sus habitantes.

Tuvo que ser a través de una manifestación a las puertas de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO), como los colonos lograron que la dependencia pusiera atención a su demanda, pues la falta del vital líquido ocasionó un impacto severo a las personas adultas mayores por vivir con recursos limitados para la compra de pipas.

Otra de las preocupaciones expresadas por las personas que habitan en aquella zona, es la presencia del virus SARS COV2 (COVID-19) que demanda un lavado de manos constante y limpieza en superficies y productos que ingresan a sus casas. “Esta contingencia nos puede rebasar y causar problemas. De por sí en el barrio ha habido varios casos de COVID-19 para nosotros es preocupante quedarnos sin agua”, manifestó una habitante.

Demanda es superior

La escasez del elemento vital se debe a que actualmente la demanda es por mucho superior a la oferta. Mientras que para abastecer a toda la zona conurbada, de manera regular, se requieren de mil litros por segundo, apenas se logra extraer 40 por ciento de sus 40 pozos con los que se abastece.

Así, la distribución del agua se ha espaciado de los 8 a los 15 o hasta más de 20 días, mientras que a lo anterior se le suman las fugas en las tuberías.

De acuerdo con los pobladores del barrio citado, otro de los problemas que enfrentan es un cobro alto del recibo del agua que no se justifica porque ésta no llega a los domicilios, por lo que demandaron revisar esta problemática.

Finalmente, indicaron que la compra de pipas de agua les representa un gasto no previsto y que complica sus finanzas familiares, sobre todo en medio de la pandemia pues muchas personas perdieron su trabajo o vieron disminuidos sus ingresos, mientras que, en sentido contrario, el uso del agua se elevó por el establecimiento de las medidas sanitarias para evitar contagios.