Escasez de agua potable, un problema grave en Oaxaca, esta carencia afecta a los que menos tienen

El tema de la escasez del agua en la capital oaxaqueña no es nuevo, forma parte de la vida cotidiana de los habitantes. Las personas han tenido que buscar opciones para resolver la falta del vital líquido, pero esto implica gastos económicos importantes, que muchas veces no tienen contemplados y sin importar su condición financiera. 

Blanca Santos es habitante del barrio La Noria; hace cinco años tuvo que cambiar la tubería de su vivienda, pues el agua llegaba sumamente contaminada. “Ya no servía por el sedimento del agua, me tapó todas las tuberías“, afirma. Y este año tuvo que volver a cambiarla, invirtiendo más de 10 mil pesos, pues “ya se había pegado el sarro a los tubos y se cambió“, otra vez. 

Además, el plomero le recomendó instalar un filtro especial para sedimento; “no es para filtrar el agua que venga sucia, es para la cal, para el salitre que trae el agua, que eso es lo que ayuda a que no se tape“, asegura.

El precio del filtro va desde los mil 300 pesos hasta los dos mil pesos, una inversión de recursos que muchas personas, debido a su situación económica, no podrían llevar a cabo. 

Blanca Santos comenta que fue hace tres años que se realizó el cambio de drenaje y tubos de agua potable en el barrio de La Noria; además, “las tomas de agua casi todas son nuevas“, pero el agua continúa llegando con mala calidad en esta zona de la capital oaxaqueña.

 

Las cisternas, otro gasto para los ciudadanos

“Desde hace 17 días no ha llegado el agua“, expresa la habitante oaxaqueña. Esta falta en el suministro ha provocado que las personas opten por la construcción de cisternas. Esto implica un gasto importante, tanto en la compra de materiales de construcción y la mano de obra correspondiente. 

“Lamentablemente no todas las casas de acá tienen cisterna, como te digo, como son casas de hace muchos años, pues aquí nunca había faltado el agua; en los últimos años se han tenido que construir cisternas, yo en mi caso no tengo cisterna, pero tengo un tinaco bastante grande, de dos mil 500 litros“, declara. 

Aquellos que no tienen recursos para la construcción de una cisterna, optan por comprar un tinaco, lo que también representa un gasto. Actualmente, el precio de estos contenedores de agua va desde mil 800 pesos hasta seis mil 950, los que tienen capacidad de dos mil 800 litros. 

 

Compra de pipas, gasto recurrente

“Antier ya empezaron a llegar las pipas, porque lamentablemente no todas las casas de acá tienen cisternas“, comenta Blanca Santos. Actualmente una pipa de tres mil 500 litros tiene un precio de 450 pesos, mientras que una de mil litros llega a costar 180 pesos. Para las personas que viven “al día“, estos gastos extra representan un duro golpe a su economía personal y familiar. 

El agua potable representa una parte fundamental para que las personas puedan realizar sus actividades cotidianas, desde lavarse las manos hasta lavar ropa. La falta del vital líquido provoca una alteración en las actividades más simples, lo que sumado a la falta de recursos económicos, genera una disminución considerable en la calidad de vida. 

Mensaje para las autoridades 

Blanca Santos recomienda a las autoridades del sector “tener una mejor planeación, no solamente planeación en cuanto a la distribución del agua, en cuanto a la extensión de fraccionamientos; no pueden dar permisos para que se construyan fraccionamientos si sabemos que son zonas que tienen un estrés hídrico“. 

“También planear lo mejor posible la distribución del agua y el mantenimiento de las tuberías, no les dan el mantenimiento constante, pues porque no llegaría el agua tan sucia“, finaliza la entrevista.