Hay 273 expedientes relacionados con agresiones contra periodistas en Oaxaca

51 quejas han sido presentadas por mujeres en los últimos cinco años

La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) mantiene un registro de 273 expedientes relacionados con agresiones contra periodistas, siendo los derechos más violentados la libertad de expresión, prensa y opinión, legalidad, igualdad ante la ley y no discriminación, y seguridad jurídica, informó el titular del organismo autónomo, José Bernardo Rodríguez Alamilla.

Al inaugurar la Jornada Digitalización de la Libertad de Expresión, organizado en el contexto de la conmemoración del Día Mundial de la Prensa, que se celebra el 3 de mayo, agregó que de este total 51 quejas han sido presentadas por mujeres en los últimos cinco años, por lo que la tarea de informar es altamente riesgosa y, en algunos casos, letal para las personas comunicadoras.

“Una continua sucesión de ataques violentos a comunicadores y comunicadoras ha enlutado la profesión y colocado a México como uno de los países más peligrosos y riesgosos para ejercer el periodismo”-

El defensor subrayó que las agresiones contra los periodistas son injustificables, pues la libertad de expresión es un requisito básico para cualquier sociedad respetuosa de los derechos humanos y la violencia contra las personas comunicadoras contribuye a empobrecer la calidad de nuestra democracia.

"Tarea compleja por la pandemia" 

Rodríguez Alamilla agradeció a las organizaciones de la sociedad civil apoyar a todas y cada una de las iniciativas individuales y grupales en favor de los derechos de la información y libertad de expresión, ya que son fundamentales para garantizar el avance de la democracia y el acceso a la justicia en México.

Además, manifestó que la contingencia sanitaria por el COVID-19 a la que todavía hacemos frente ha tornado, a la ya de por si riesgosa profesión de informar a la sociedad, en una tarea extremadamente compleja, que ha hecho aún más frecuente la generación de información falsa con fines de manipulación masiva, es así que se requiere contar con información verificable y fiable, de tal forma que resulte indispensable considerarla como un bien común y no solamente para las comunidades y zonas urbanas, sino para las comunidades y pueblos indígenas.

Aseveró que no hay sociedad democrática que, por el hecho mismo de ser democrática, no respete el tema de la libertad de expresión, toda vez que es un presupuesto básico para constituir sociedades democráticas y sólidas, por ello es necesario fomentar la transparencia en las plataformas de Internet en aspectos como la moderación de contenidos, respetando los principios de los derechos humanos y las normas internacionales relativas a la libertad de expresión.

Dijo que desde la perspectiva de los derechos humanos, es necesarios crear espacios públicos para discutir eso que se ha dado en llamar la alfabetización mediática e informacional y el papel de la persona consumidora de contenidos digitales y su relación evidentemente con los medios que los producen.