Ante violencia en la Sierra Sur, Arzobispo de Oaxaca urgió a dialogar para encontrar una solución a conflictos

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El jerarca católico reconoció que quizá los sacerdotes no han ofrecido un buen testimonio y así han alejado a los jóvenes a dedicarse a la vida consagrada.

Ante la reciente violencia entre municipios de la Sierra Sur, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos manifestó ayer su tristeza porque no ha podido tocar el corazón de tantos hermanos quienes no se tientan el corazón para herir, dañar y acabar con la vida de otros.

“No he sabido tocar el corazón de esos hermanos y me duele mucho eso, porque no son capaces de sentarse a dialogar para encontrar juntos una solución a los problemas que se van presentando”, afirmó. 

Durante la homilía de la misa dominical, oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el pastor religioso sostuvo que siempre ha pedido a los creyentes a entenderse para solucionar los conflictos y así poder vivir en paz, más no con las armas de fuego.

“Con las armas no se solucionan los conflictos, así no”, asentó.

Expuso que los conflictos se solucionan con las armas de la razón, del diálogo, de la comprensión, del perdón y de la misericordia, pero nunca con las armas de fuego.

“Las armas de fuego lo único que provocan solamente son muertes, y siembran venganza. Son parte de nuestro rebaño, son ovejas de este redil. Son hermanos nuestros también. Qué difícil a veces es tocar el corazón cuando se ha cerrado tanto”, señaló.

Por eso, llamó a los creyentes a no cerrar ni endurecer su corazón, para que tengan un corazón humano, amoroso, sensible y misericordioso.

“Hay mucho dolor, porque brota violencia por aquí y por allá. No cierren su corazón, no lo hagan de piedra”, recalcó.

Además, el mitrado manifestó su pesar por no poder enviar sacerdotes a las parroquias de las diferentes comunidades, por carecer de ellos.

“Me duele mucho eso. Pueblos de miles de personas donde no hay un sacerdote. Se han muerto varios sacerdotes y ha sido difícil suplirlos porque no hay”, apuntó.

Subrayó que la vocación a la vida sacerdotal no está floreciendo como se quisiera o como se necesita, porque no se han sembrado esas semillas para no sufrir esa carencia.

Aunque, reconoció que quizá los sacerdotes no han ofrecido un buen testimonio y así han alejado a los jóvenes a dedicarse a la vida consagrada.

“Tal vez nosotros mismos, no les hemos dado un testimonio de amor, un testimonio de amor y de entrega a nuestros fieles”, agregó.

De esta manera, Vázquez Villalobos ofreció perdón a los creyentes en su nombre y en nombre de los sacerdotes, porque han visto muchos malos ejemplos y malos momentos.

“Y sé que ustedes nos aman, nos quieren, nos respetan. Para ustedes somos muy grandes, pero no merecemos tanto. Gracias por escuchar al Señor a través de los sacerdotes, gracias por ver al Señor en la persona tan indigna del sacerdote. Gracias por sentir su presencia en los sacerdotes”, anotó.

Me siento bendecido

“Me siento muy amado por mis sacerdotes. Se comunicaron desde temprana hora, para felicitarme y decirme gracias por ser nuestro Pastor, gracias por ser nuestro Padre, gracias por ser nuestro hermano, gracias por su testimonio. Me siento muy bendecido, muy amado, muy respetado, muy valorado por ellos y en comunión con ellos. Y si eso siento con mis hermanos, por supuesto que lo siento con mis fieles que son ese gran rebaño del Señor. Muchas gracias por todo”: Vázquez Villalobos, por su tercer aniversario como arzobispo de Antequera-Oaxaca.