El lector furtivo: cómo publicar

Una pregunta frecuente que hace el público en los encuentros literarios, conversatorios y conferencias, donde está presente un escritor es ¿Cómo publicar? Para responder a ello me remitiré a la definición del diccionario: Publicar es “Poner en conocimiento del público una cosa”.

Todavía hoy muchos asociamos la palabra publicar con tener en las manos un libro impreso, distribuido por una prestigiosa casa editorial y a la venta en las cadenas de librerías más importantes, recibir la atención de los medios como autor y, ¿por qué no?, algún premio; y si es en efectivo, qué mejor. Si se escucha como un sueño, es porque en muchos términos lo es, pero ¿quién no lo ha soñado?

Expectativa vs realidad

La realidad de la industria editorial es mucho menos glamurosa, a veces se cumple alguna de estas expectativas, pero la mayoría de las veces, ninguna. Sin embargo, por otra parte, se vive un tiempo maravilloso donde nunca ha sido tan fácil leer ni ser leído. Si pensamos en un libro impreso, es posible resolver desde casa, con una buena dosis de entusiasmo y un un equipo informático, muchas de las tareas editoriales y de impresión. Además, el espectro de la validación social se amplía y nos permite cobijarnos como autores bajo esquemas como edición independiente, edición de autor, editorial cartonera o libro de artista, que ciertos sectores ya identifican e incluso consumen regularmente.

A finales del siglo pasado, para llegar al público lector era necesario -literalmente- tocar muchas puertas, y abrirlas era, al igual que hoy, un asunto en el que las relaciones públicas y personales jugaban un papel importante. Los costos para la producción editorial eran prohibitivos y la marginalidad editorial se hacía patente en la baja calidad de los materiales empleados. Fanzines y aún publicaciones periódicas, acusaban una factura apresurada, sin cuidado editorial o nociones de diseño, y lo usual era resolver los tirajes con fotocopias. Hoy, muchos jóvenes presentan trabajos escolares con una calidad editorial sobresaliente.

Por un puñado de likes

Pero es sin duda la internet, el medio por excelencia la que ofrece, de una manera asequible y bastante democrática, los medios para la expresión escrita de todos sus usuarios. Twitter ha cobijado exitosas experiencias que reafirman el prestigio de autores reconocidos como Cristina Rivera Garza y Alberto Chimal, pero ahí está a disposición de todos, al igual que los blogs, facebook, instagram, tik tok y las apps que faltan por aparecer. Toda una variedad de opciones para ser leído, impensable hace un par de décadas.

A manera de sugerencia, si usted está interesado en darse a conocer como escritor, debe hacerse presente como tal en sus redes sociales: organícese, desarrolle proyectos literarios, escriba cosas interesantes, no deje de estudiar, redacte bien y revise su ortografía. Que se vea que hay un escritor detrás del teclado. Tenga presente también algo muy importante: debe usted saber que debido a la misma democratización de los medios, en un mundo de lectores potenciales habrá muy pocos que estén interesados en leerlo, independientemente de lo bien que usted escriba.