Mujeres emprendedoras de Oaxaca trabajan entre la inseguridad y el acoso

"¿Quien me cuida?", el reclamo
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El temor es constante en las mujeres, incluso al trabajar.

Tita relata que una de sus clientas frecuentes era Zayra Morales, quien desapareció el pasado 23 de octubre en Huajuapan de León. Recuerda que había acordado con ella para verse y le pudiera entregar sus productos, pero no llegó a esa cita.

Por ello, el pasado 8 de marzo, Tita expuso en redes sociales su mayor temor: “Hacer una entrega y ya no llegar a casa” o que sus clientas no lleguen tal como ocurrió con Zay, como ella la llamaba.

La comerciante lamenta que a pesar de que en 2020, derivado de la crisis económica por la pandemia de la COVID-19, la compra-venta de productos por internet incrementó, cuya entrega muchas veces es presencial; sin embargo, representa un peligro para ambas partes al no conocer la identidad del comprador o vendedor. 

“Yo siempre voy acompañada de mi familia a hacer las entregas o si voy sola, los mantengo al tanto porque el 80 por ciento de mis ventas son a desconocidos y muchas veces no sabes qué tipo de gente es”, resalta.

Acoso constante

La comerciante recuerda que comenzó a vender ropa desde los 15 años de edad y desde entonces ha tenido que lidiar con el acoso de personas, primero en el local que tenía en Huajuapan de León y también al realizar sus entregas.

Con enojo recuerda que hace un año fue a entregar un paquete a una plaza y en el lugar se encontraba un grupo de policías que le chiflaron y siguieron con miradas lascivas.

“Busqué a otra policía y le dije lo que había pasado y me llevó a denunciar; no obstante, no me aceptaron la denuncia porque no me tocaron ni agredieron físicamente. Salí muy decepcionada”, confiesa.

Asimismo, menciona que cuando tenía su local de ropa, había una persona que hostigaba a todas las mujeres que vendían sobre esa calle y al momento de denunciar con los policías, estos les decían que no podían hacer nada porque el agresor era una persona que padecía de sus facultades mentales.

“Muchas veces he escuchado en las marchas feministas que gritan una consigna de que la policía no me cuida, me cuidan mis amigas; y tienen razón, porque la misma policía me ha acosado y no aceptan mi denuncia”, expone.

Comparte que por falta de dinero y por el constante hostigamiento, decidió cerrar su local y prefirió comenzar a hacer entregas como actualmente se acostumbra hacer, es decir, en lugares públicos y a cierta hora.

Se protegen mutuamente

Ixchel, junto con sus amigas Yesenia y Ariadna, crearon un grupo de “nenis” como les llaman a estas mujeres emprendedoras, en el que además de ofertar productos, también han ofrecido sus espacios para hacer entregas.

“Recientemente se ha escuchado mucho de las agresiones y desapariciones de mujeres, por lo que las mujeres que tienen un punto de venta han ofrecido sus locales para que otras hagan ahí sus entregas para estar y sentirse más seguras”, comparte.

Asimismo, detalla que cada una ha tenido que implementar protocolos de entrega como entregar desde su vehículo, checar si la página de Facebook desde que las contactan es un perfil verdadero y entregar en plazas o lugares aglomerados.

“Muchas veces me contactan y veo que apenas crearon sus perfiles o se ven muy falsos y prefiero mejor no hacer trato con ellos, porque no sabemos el motivo verdadero por el que me contactan”, señala.

Y es que esto las hace sentirse vulnerables como es el caso de Tita, quien comparte que en una ocasión, un perfil de hombre le estaba pidiendo unos vestidos que eran para su esposa, por lo que al hacer la entrega tuvo miedo de que le pasara algo malo; sin embargo, resultó ser una venta real.

“Hacer este trabajo es muy satisfactorio, pero siempre vamos con el temor de que no sea una persona peligrosa que nos vulneren. Es muy triste que hasta para trabajar tengamos miedo; no debería ser así”, lamenta.

80 %

De las entregas de las emprendedoras son a desconocidos

“Muchas veces he escuchado en las marchas feministas que gritan una consigna de que la policía no me cuida, me cuidan mis amigas; y tienen razón, porque la misma policía me ha acosado y no aceptan mi denuncia”, Tita.

 

Protocolo de entregas:

  •  Revisar que el perfil sea verdadero
  • Entregar desde el vehículo
  • Ir acompañada
  • Enviar ubicación a familiares
  • Hacer entregas en lugares públicos y con aglomeración de personas