Llama Arzobispo de Oaxaca ver al Resucitado en los hermanos heridos por el dolor y el desprecio

Pedro Vázquez Villalobos
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a ser capaces de mirar al Resucitado en el rostro de sus hermanos heridos por el sufrimiento, por el dolor y por el desprecio.

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a ser capaces de mirar al Resucitado en el rostro de sus hermanos heridos por el sufrimiento, por el dolor y por el desprecio.

“Mírelo en el rostro de tantas y tantas personas con las que usted se encuentra”, pidió.

En la homilía de la misa dominical, concelebrada con sacerdotes de los decanatos Ixtlán y Rincón Juárez en la Basílica Menor de Nuestra Señora de La Soledad, en ocasión del Año Jubilar, el pastor religioso sostuvo que quienes aprenden a mirar al Resucitado en el rostro de sus hermanos no les causarán daño, ni les levantarán la mano.

“No vamos a abrir los labios para pronunciar ofensas para herir, porque a quien estoy hiriendo y ofendiendo es al Resucitado que está presente en mi hermano”, asentó.

Expuso que algunos dicen amar mucho a Dios, pero desprecian a sus hermanos por no ser capaces de mirar el rostro del Resucitado con amor y misericordia.

“¿Y su vivencia de fe, su esencia de cristiano y su amor, dónde quedaron?", preguntó.

 "No se sienten valorados" 

Subrayó que los creyentes se encuentran en su caminar a tantas personas con muchos hermanos heridos por el sufrimiento, por el dolor y por el desprecio, porque no se sienten valorados.

“En nuestra tierra de Oaxaca hay muchos hermanos nuestros en esos pueblos originarios, que no se sienten valoradas porque son indígenas”, agregó.

Destacó que los habitantes de los pueblos originarios sufren porque muchos se sienten privilegiados y más grandes, cuando ellos los rebasan en grandeza por su humildad y sencillez, así como por su espíritu de oración, de confianza en Dios, de gran fe y de profunda religiosidad.

“¡Ah!, pero muchos se creen más grandes”, añadió.

Además, invocó la intercesión de Nuestra Señora de La Soledad ante su hijo Jesucristo para que mire a los católicos oaxaqueños con la compasión y la ternura de una madre.

“Míranos cómo estamos, cómo vivimos. Mira todo lo que nos pasa. Míranos así con cubrebocas, porque seguimos teniendo ese temor de ser contagiados”, apuntó.

También, suplicó a la Patrona de Oaxaca alcanzar sus gracias para los enfermos y sus familiares ante los momentos de dolor y sufrimiento.

“Dejamos en tus manos tantos y tantos hermanos enfermos, ponemos en tus manos a todas esas personas que con el dolor están unidas a la pasión redentora de Nuestro Señor”, anotó.

De la misma manera, el mitrado rogó a Nuestra Señora de La Soledad bendiciones para los sacerdotes de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, porque a veces no han sabido vivir su ministerio como su hijo Jesucristo lo quiere.

“Nos han vencido nuestras debilidades y fragilidades. A lo mejor hasta en ciertos momentos hemos sido un escándalo. Perdónanos y bendice nuestra tierra de Oaxaca para que broten más y más las vocaciones a la vida sacerdotal, a la vida religiosa y a la vida matrimonial”, terminó.