Los ángeles, maestros del tiempo y del espacio

Los ángeles son maestros del tiempo y el espacio, son mensajeros rápidos, tan rápidos como la luz, si no es que más, porque gracias a la luz permiten encontrar otros espacios, otros planetas, otros tiempos y otras vidas.

Y estamos aquí para aprender a entender este mecanismo, el arte de dejar atrás el tiempo, de estar en armonía con él y vivirlo; el tiempo es muy complejo, no vivimos el tiempo, corremos tras él, es una herramienta; todo está calculado, pero hemos dejado de interiorizar el tiempo, hemos invertido su ciclo y nos hemos olvidado del sol, como hacían nuestros antepasados; el tiempo sigue siendo el mismo, pero ellos vivían con el sol las estaciones y el tiempo; si había buen tiempo, si llovía, si nevaba, estaban al servicio de los ciclos cósmicos y de Dios.

Tenemos que volver a adentrarnos en estos ciclos; si llueve, si hace frío, si hace calor, todo es por algo; hay un tiempo para cada cosa, todos los cambios son importantes; por eso tienen que estar ahí presentes, los ciclos no son un juego, sino una realidad de la vida; y si esto no existiera, ni la vida ni el ser humano existirían; los ciclos pueden vivir sin el ser humano, pero el ser humano no puede vivir sin los ciclos, por lo que no le corresponde dominarlos, hay razones precisas de su existencia y al hombre le corresponde encontrarlas, sentirlas, acompañarlas y pedirles ayuda; esta es la necesidad del momento, estar atentos para comprender sus mecanismos y vivir conforme a los elementos y las estaciones.

El hombre, al poner todo al servicio de un reloj, de un despertador, dañó la idea del tiempo y espacio; por eso es tan necesario recobrar el equilibrio respecto al tiempo, escuchar su tiempo interior y empezar a cruzar las puertas y las barreras del tiempo cósmico de ese tiempo infinito que está en el exterior y en el interior.

El ser humano tiene que prepararse para los tiempos por venir, para modificarse y reconstruirse lo más rápido que le sea posible en este momento de crisis, de pandemia y de violencia, porque como corren siempre, aparentemente el tiempo siempre lleva ventaja, cuando esa ventaja el hombre la crea; si se opone a las causas y efectos, solo crea resistencias y no llegan las soluciones, porque no se establece una energía de apertura para verlas; el ser humano debería ver el tiempo y los elementos como sus aliados; las cosas están aquí para trabajar en ósmosis y en unión.

Cuando observamos el Universo y sus posibilidades, nos daremos cuenta que todo es enseñanza, todo es aprendizaje, todo es un espejo. Los sucesos, las acciones, los sujetos son fuente de instrucción y de conocimientos y varios planos existen en relación, con lo que se ve, se escucha o se siente; por esta razón, los ángeles ayudan al ser humano a dar pasos, a subir escalones, a comprender lo importante del lugar que tienen y a despertar la mirada, el conocimiento y el amor, para desempeñar un papel muy importante en la apertura del corazón, que nos lleva a los sentimientos de humildad, porque los ángeles nos dicen que nadie es más grande que otro; todos estamos en los mismos planos, las puertas de la ilusión están abiertas para todos, pero debemos buscar las puertas de la luz.