160 mujeres hacen justicia en el nombre del arte

EL PAÍSEL PAÍS

El mural que recrea y hace una protesta, corrigiendo la historia de la pintora mexicana María Izquierdo se encuentra en la calle Aldama, número 222, del barrio de Jalatlaco, en Oaxaca Juárez.


Pintado por más de 100 mujeres, lleva por título “El mural que debió ser”. Obra basada en los bocetos que la pintora mexicana María Izquierdo diseñó para un mural que Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros le impidieron realizar hace 76 años.


En él se plasma una mujer desgrana un elote dorado mientras una niña aprende a trabajar el campo, el piso es de tierra y el cielo de un azul muy fuerte, hay una puerta que separa el mundo rural de la ciudad, donde varias mujeres trabajan con máquinas el maíz.


¿Por qué no logró pintarlo?


El Gobierno encargó entonces a Izquierdo una pintura al fresco, que mostrara la historia y el progreso de la ciudad, en una escalera del Palacio del Distrito Federal. Entusiasmada, tenía construidos los andamios, adquiridos los materiales, contratados a los ayudantes y preparados los bosquejos. Tres meses después, el supervisor canceló el proyecto porque los muralistas concluyeron que Izquierdo “estaba poco ejercitada en la práctica del fresco, por lo que era preferible cambiarla a algún otro edificio de menos importancia”. Ponían de ejemplo una escuela, un mercado, los lugares donde pintaban las mujeres. El episodio hundió moral y económicamente a Izquierdo. La pintora murió pobre, enferma, unos años más tarde.


En una entrevista para EL PAÍS, la joven Dea López, estudiante de Arte Contemporáneo y creadora del proyecto cuenta la razón por la que decide resucitar la obra de Izquierdo. “Me enojé y pensé: ¿por qué no se ha hecho ya este mural?”, “Esta historia tiene resonancia actual, podría ser de una amiga que le pasó hace un mes”, menciona Dea.


Junto a la artista Cassandra Méndez recorrieron las calles de Jalatlaco timbrando a los vecinos, buscando quien les donara un muro. Tenía que parecerse al que le dieron a María en Ciudad de México en 1945.


El mural que Izquierdo debía ocupar 154,86 metros cuadrados y tenía un costo de 34.843 pesos. La nueva versión tiene 45 y ha costado 8.000. Ahora en vez de dos manos, lo pintaron cientos. Como las chicas no sabían pintar al fresco utilizaron Comex. Los textiles de las campesinas se hicieron oaxaqueños, se eliminaron las figuras de los hombres que Izquierdo sí había incluido en sus bocetos.


“¿Alguna vez tú has estado en el lugar de María Izquierdo?” fue la pregunta que hizo Dea López para lanzar la convocatoria a las mujeres y la respondieran apoyando en el proyecto, en total participaron 160 mujeres, 110 pintaron. La mayoría eran jóvenes, entre 15 y 27 años, algunas eran historiadoras, curadoras, otras artistas, muchas nada tenían que ver con la pintura, llegaron de Puebla y Ciudad de México. Tardaron cuatro días de marzo. Lijaron el muro, quitaron las impurezas, resanaron sus huecos y lo cubrieron de blanco, trazaron el dibujo, y pintaron, hasta que el 10 de marzo quedó listo.


Ahora hay un objetivo mayor para las organizadoras del proyecto: pintar con artistas profesionales el mural que quiso pintar María en el mismo lugar donde a ella se lo encargaron, el hoy conocido Antiguo Palacio del Ayuntamiento.


La historiadora de arte Mariana Zardain, asesora del mural de la calle Aldama, explicó que el muro donde iba a estar supuestamente la obra de Izquierdo sigue sin pintarse. “La idea que se va a proponer es que se haga dónde debe de estar, reivindicar así el trabajo de María y hacer un cambio en la historia del arte”.