En Oaxaca, pandemia congela risas de payasos

Con las medidas de restricción que se implementaron para evitar la propagación del nuevo coronavirus, varias personas tuvieron que suspender sus actividades, como fue el caso del payaso Tito Tito Capotito, quien estuvo cinco meses sin recibir un ingreso.

Desde hace más de 20 años se dedica a amenizar fiestas y baby showers, pero ante la falta de estos eventos, tuvo que buscar otro trabajo para tener ingresos, por lo que se dedicó a ser ayudante en las construcciones o cualquier trabajo que le propusieran.

“Estuve cinco meses sin tener ningún trabajo. Obviamente buscar otras opciones y personas que me conocen de hace años, me ayudaron”, detalla.

Admite que tuvo mucha necesidad de un empleo y generar ingresos, pero pudo resolverlo haciendo pequeños trabajos para no tener que recurrir a la delincuencia, pues señala que muchas personas se justifican de esta forma. 

De tres eventos a cero

El payaso comparte que antes de la pandemia por la COVID-19, sus shows tenían alta demanda, por lo que en un día tenía mínimo tres shows, pero actualmente las contrataciones son esporádicas.

“También hemos tenido que ajustar los precios. Yo era uno de los payasos que tenía varios eventos, pero luego no hubo ni uno solo; pero busqué honradamente otras opciones”, relata.

Además de sus presentaciones, el payasito visitaba hospitales como parte de su labor altruista, pero también tuvieron que suspenderse por la pandemia, además de que representa un peligro para ambas partes. 

Protocolos en fiestas

Comparte que tiene protocolos para las presentaciones que realiza ahora durante la nueva normalidad, como es el uso de cubrebocas para él y los asistentes, gel antibacterial, etcétera.

“Tenemos que hacer mucho hincapié porque hay mucha gente que no se protege y menos en las fiestas. También hay niños que se quieren pintar la cara con figuras y si no llevan cubrebocas, les obsequiamos uno”, afirma.

Afirma que cada vez es más común que vea gente sin cubrebocas en sus presentaciones, principalmente niños que no quieren utilizarlo, por lo que no les permite participar en las dinámicas; esto, con el objetivo de que lo usen y para no exponer a los demás niños ni a él.

“El payaso no sólo entretiene y divierte, sino también instruye. Los verdaderos payasos tenemos que ser de alguna manera un reflejo de los principios, de la ética y moral con el propósito de recuperar lo perdido”, destaca. 

Asimismo, comparte que ha tenido que reducir el tiempo del show y limitar la interacción con los invitados, para evitar exponerse tanto al virus.

Solo 5 por ciento de trabajos

Tito Capotito detalla que las presentaciones que ha tenido durante la nueva normalidad, apenas representan el 5 por ciento de los trabajos que estaba acostumbrado a hacer, por lo que espera que pronto se vuelvan a reactivar las actividades.

Destaca que las visitas de risoterapia que realizaban a domicilio siguen sin reactivarse, por lo que espera que pronto puedan hacerlas, ya que les hacen bien a los niños enfermos.

“Queremos hacer estas visitas, igual y con todos los protocolos, aunque sí necesitamos que sean honestos de que no haya algún contagiado, aunque bueno, nos damos cuenta en algunos casos; si no, tendremos que pedir que nos entreguen una prueba negativa”, advierte. 

El payaso espera que el semáforo epidemiológico se siga manteniendo en color verde para que las fiestas y eventos se puedan volver a realizar y él también tenga más opciones de trabajo.

“Ojalá que en Semana Santa la gente se haya protegido, porque es muy desafortunado que las personas sean egoístas y provoquen el repunte de casos y eso nos impida trabajar”, lamenta.