En Oaxaca incrementa muerte materna, en lo que va del 2021 suman 11 mujeres que han perdido la vida

La disminución de los servicios de prevención a mujeres embarazadas y la propia pandemia han influido para que la problemática de mortalidad materna en Oaxaca se dispare y en este año se notifiquen once casos, siete más que las cuatro informadas al corte de la semana 14 del 2020.

La problemática que se recrudeció con la COVID-19, ya que de estos once casos en al menos cuatro hay un diagnóstico positivo a SARS-CoV-2, hizo que una veintena de organizaciones sociales demanden al gobierno estatal acciones inmediatas.

“Desafortunadamente no hay una estrategia clara para contribuir a la disminución de la muerte materna, esta situación es un reflejo de múltiples violaciones a derechos humanos que enfrentan las mujeres para acceder a los servicios de atención obstétrica”, señaló Mayra Morales, integrante del Frente Oaxaqueño por los Derechos Sexuales y Reproductivos.

En entrevista hizo ver que siguen faltando servicios de salud de calidad y pronta, situación que se agrava en zonas rurales, por lo que es urgente una estrategia interinstitucional a mediano y largo plazo.

Carta pública

A pesar de la carta pública que firmaron organizaciones como el Grupo de estudios sobre la mujer Rosario Castellanos, el Centro de Estudios y Fortalecimiento Comunitario Mano Vuelta y Servicios del Pueblo Mixe, de parte de los Servicios de Salud de Oaxaca no ha existido una respuesta.

En la carta, dirigida al gobernador Alejandro Murat y al titular de los Servicios de Salud, Juan Carlos Márquez Heine, se expone que “el contexto de pandemia por COVID-19 demanda esfuerzos adicionales para asegurar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, como son métodos anticonceptivos, control prenatal, atención del parto, aborto seguro, prevención y atención de la violencia de género, entre otros”.

El Estado mexicano declaró en abril a estos servicios como esenciales, “lo que se traduce en la obligación de implementar un plan estatal para garantizar su continuidad”, sin que en Oaxaca la salud materna tenga una prioridad especial, dejando de lado los múltiples factores que vulneran a las mujeres embarazadas en el contexto actual.

Consideraron fundamental que la salud materna se atienda con apego a criterios de calidad y oportunidad, incluyendo servicios de interrupción legal del embarazo, ya que cuando se hace en condiciones seguras se puede reducir hasta en un 40 por ciento el número de muertes maternas.

En este aspecto, reprocharon que a pesar de que en Oaxaca el aborto antes de las 12 semanas de gestación no esté penalizado, únicamente el Hospital General doctor Aurelio Valdivieso lo oferta.

“Esto profundiza las brechas de desigualdad social, puesto que la muerte materna afecta de manera desproporcionada a quienes viven situación de pobreza, a quienes no cuentan con acceso a seguridad social y a las mujeres indígenas, quienes enfrentan múltiples formas de discriminación”, expusieron las organizaciones.

 

No podremos disminuirla: SSO 

Y es que las once defunciones maternas que en 14 semanas de este año han ocurrido en Oaxaca son suficientes para que la jefa del Departamento de Salud Sexual y Reproductiva de los Servicios de Salud de Oaxaca, Carmen Pineda Rodríguez, admita que en este año la entidad incumplirá la meta de disminuir el número de mujeres que pierden la vida durante el embarazo, parto o postparto.

“Cumplir con la meta de disminuir la muerte materna no se logró en 2020 y duda demasiado que se llegue a cumplir este año porque en el 2020 la principal causa fue la COVID”, afirmó en entrevista.

En Oaxaca en este año suman once mujeres que han perdido la vida, pero en cuatro se tiene un diagnóstico confirmatorio a COVID-19.

Durante 2020 la cifra alcanzó los once casos, además de que un caso más “está en estudio”.

En ese año Oaxaca acumuló 36 muertes maternas, 46 por ciento más que las 26 en el 2019, cuando no existía aún la COVID-19.

Parteras toman relevancia 

Carmen Pineda centró la responsabilidad de las mujeres embarazadas de no mantener sus consultas prenatales, al asegurar que “por esta pandemia no acuden a las unidades médicas”, cuando la mayoría centra la atención a casos sospechosos de COVID-19.

Eso ha influido para que en comparación con el primer trimestre de 2020, en este 2021 el número de consultas prenatales hayan disminuido en un 45 por ciento de primera vez.

Reconoció que en esta pandemia las parteras “están teniendo relevancia” para la atención de partos, pero ignora cuántos son atendidos por ellas, además de que se carece de una estrategia para fortalecer su labor.

En toda la entidad existen al menos mil 700 parteras, de las cuales los Servicios de Salud de Oaxaca consideran que 149 parteras “están activas”, pero ni con ellas se ha podido realizar una estrategia concreta para que contribuyan a reducir las cifras de muerte materna que en este 2021 implican ya once casos.

“Se está en pro de crear un convenio para poder capacitarlas o seguirlas capacitando. pero no hay como fortalecer institucionalmente su actividad”, admitió.

La jefa del Departamento de Salud Sexual y Reproductiva trató de minimizar el incremento de la problemática de muerte materna que en comparación de los tres decesos reportados a las semana 14 del 2020, en esta ya acumula once.

“Tenemos un aumento del 40 por ciento”, argumentó, pero en realidad los casos entre un año y otro casi se han triplicado, pues han aumentado en un 175 por ciento.

El Departamento carece de información que permita identificar cuáles son los principales municipios donde en los últimos tres años se han concentrado las muertes maternas y cuáles son las estrategias encaminadas a evitar que ocurran nuevos casos, en su mayoría prevenibles y asociados a la inequidad para ejercer el derecho a una maternidad segura.