Muerte de un familiar a causa del COVID-19, más complicada de sobrellevar que por otros motivos

Por no poder decir adiós

La muerte de una persona a causa de la COVID-19 está siendo más complicada que por otros motivos, debido a sentimientos de culpa, arrepentimiento y el distanciamiento con el familiar, esto de acuerdo con la psicoterapeuta Elena Velásquez.

Menciona como ejemplo que quizá muere un familiar que nunca salió de su domicilio, pero otro fue a visitarlo y pudo ser la causa del contagio, lo que hace sentir culpa, además que otros familiares también lo señalan. 

“Muy pocas personas están visibilizando el duelo por muerte COVID de un familiar. Pues antes se hablaba del duelo y entendías que murió la gente y pasó algo, pero hoy cuando se habla de duelo por COVID es de mucha culpa porque no se tuvieron las medidas”, detalló

Agregó que muchas veces hay abuelos que nunca salieron y murieron por el virus porque alguien de la familia se contagió o hay familias completas que se han contagiado y ellas mismas se mantienen aisladas, ha habido como un peso más emocional cuando es por COVID-19.

 

Sentimiento de culpa 

“Cuando tienen COVID el familiar se va haciendo la idea de que o lucha o se va, pero están con él o ella en la cama, pendiente, pensando que va a salir de cama; viven con las mejores expectativas, pero cuando fallece, tuviste el tiempo de prepararte, pero hay gente a la que le queda muy latente el cómo se contagió, cómo fue que pasó esta situación y si se contagió, pensado si es el responsable”, explica.

La psicoterapeuta destaca que si las personas detectan en su mente que fueron los responsables por la muerte, generarán una estructura de personalidad diferente, por lo que empiezan a surgir miedo, rechazo interno, autocastigo y limitaciones emocionales que se van haciendo.

“Esto debido a que el impacto es más crudo y conlleva un nivel de responsabilidad de la muerte en comparación con una muerte natural en la que digan: es que ya tenía 90 años. Ya todos lo esperábamos y se entiende”, añade.

Contrario a pensar en que murió por culpa de esa persona, ya que era la que estaba a cargo del adulto mayor, pero no siguió las medidas preventivas y no pudo realizar la encomienda por parte de los familiares.

Además de vivir con el señalamiento de los familiares porque debió ser precavido y no lo fue, y “esa persona empieza a tener la carga de “se murió bajo mi responsabilidad”.

Las muertes provocan miedo

Elena Velásquez relata que todas las personas, tanto adultos como niños, están teniendo más miedo por el virus, debido a que en los noticiarios se ha visto que han comenzado a morir niños, jóvenes, adultos a causa de virus.

“El tema de la pandemia se convierte en un tópico de cómo atenta con nuestra integridad y comenzamos a buscar lo que los adultos mayores hacen: '¿Cómo sobrevivo?'”, refiere.

Informa que a nivel internacional se está haciendo una distinción entre una muerte natural y por COVID, ya que trae un peso implícito, emocional por el culpar a las personas o familiares.

 

No hay velorios

La especialista también afirma que un sentimiento muy constante entre los familiares es el de enojo, ya que muchas veces no puede convivir con la persona durante el contagio debido a que son internados.

Detalla que en Oaxaca y México se está acostumbrado a que al despedir a los familiares sean acompañados por amigos y conocidos; sin embargo, actualmente no se pueden seguir con esas costumbres, debido a las restricciones.

“La pérdida del contacto con el familiar cuando ingresa al hospital, el no poder cuidarlo, no haberle dicho cuánto lo amaban y no poder darle el último adiós en una funeraria o en el panteón, ha hecho que el duelo sea diferente en tiempos de pandemia”, manifiesta.