En Oaxaca, fotos y datos personales podrían venderse en grupos de packs, a pesar de la Ley Olimpia

Aún sin haber compartido desnudos o siquiera haberte tomado alguna imagen, tu foto y datos personales podrían estar circulando en grupos de venta e intercambio de packs, que a pesar de la le Ley Olimpia que desde 2019 tipifica este delito, persisten en Oaxaca.

La falta de importancia que han dado las autoridades a las denuncias de las víctimas ha facilitado que un número indeterminado de mujeres se encuentren en grave riesgo de otros delitos como acoso sexual, violación o rapto con fines de explotación sexual.

“No era mi cuerpo”  

“No era mi cuerpo, pero sí mi cara y mi perfil de fb (Facebook)”, la denuncia ha sido recurrente al igual que la respuesta de las autoridades a las víctimas: “si no es tu cuerpo, no hay de qué preocuparte”.

Dos testimonios de mujeres víctimas de este delito en la capital del estado coincidieron en señalar que sus denuncias no fueron recibidas bajo el argumento de que al no ser sus cuerpos los exhibidos, las denuncias no procedían. Las consecuencias han dado pie a otros riesgos a su integridad física y emocional.

“Este acoso consistía en mandarme fotos y mensajes obscenos por parte de hombres que jamás había visto en mi vida. Cierto día un chico decidió mandarme un mensaje con el cual me decía que debía tener cuidado, ya que mi pack estaba circulando (no era mi cuerpo, pero sí mi cara y perfil de fb lo que se publicaba). Quise poner una denuncia, pero no procedía ¿Por qué? Porque no se sabía quién era el que manejaba las cuentas donde se compartían mis supuestas fotos y porque si no era mi cuerpo no había de qué preocuparme”, relató una joven en Facebook.

Otra de las víctimas indicó que en 2019 subieron unos nudes en una página de intercambio de packs acompañada de una captura de pantalla de su perfil de Facebook con el que aseguraban que se trataba de ella.

“Los tipos ahí preguntaban en dónde me podían topar. No pude levantar la denuncia en ningún lado, no tenía idea de quién pudo ser ni por qué.  Después de un tiempo dejaron de circularlas y justo hace dos semanas las volvieron a subir. Realicé mi reporte con la Ciber policía, pero para que pudieran hacer algo tenía que hacer denuncia formal. Fui al CEJUM, a la Fiscalía, a Ciudad Judicial, pero no me quisieron levantar la denuncia. La única forma era denunciar amenazas, pero no había amenazas ni tenía idea de quién fue ni a quién demandar”, relató.

En muchos casos esta práctica delictiva sigue sin castigo, lo que ha llevado a la exhibición en redes sociales de las personas que participan en estos grupos.

El colectivo dlr ha publicado fotografías de los participantes de los grupos de intercambio de packs que están hasta en tres o más grupos, algunos de sus integrantes incluso han compartido fotos de sus actuales pareja e indica lugares de trabajo, estudios o sitios que frecuentan.