Por pandemia, Mariachis han tenido que modificar su rutina e implementar restricciones por salud

Las serenatas y velorios han sido los eventos a los que más han asistido los mariachis al comienzo de la nueva normalidad; no obstante, lo hacen con sana distancia y menos elementos, según relata Adrián.

Aunque el mariachi al que pertenece desde hace seis años está integrado por ocho músicos, han preferido que asistan seis y que solamente entren dos al interior de los hogares, para evitar exponerse a un contagio por COVID-19.

Adrián Pineda Martínez afirma que hay clientes que le solicitan que solo vayan pocos integrantes, además de que toquen desde la calle, para evitar aglomeraciones, principalmente en casas pequeñas.

Cuatro meses sin trabajar

El músico comparte que el año pasado, al comienzo del confinamiento por la pandemia de COVID-19 tuvieron que suspender los trabajos programados tanto para fiestas como serenatas.

“Teníamos que conseguir algún ingreso para nuestras casas, así que varios de nosotros conseguimos trabajo en otros lugares”, recuerda.

Menciona que durante el confinamiento, algunos clientes los contrataron, pero para eventos muy privados; sin embargo, la mayoría canceló.

Recuerda que antes de la contingencia sanitaria, los fines de semana eran cuando más trabajo tenían, pues asistían a restaurantes, fiestas, cumpleaños, aunque durante toda la semana no faltaba algún contrato.

Trabajan al 40 por ciento

Adrián agrega que algunos todavía mantienen estos empleos, a pesar de que ya tienen un poco más de trabajo; aunque solo representa el 40 por ciento de los contratos que solían tener antes de la contingencia sanitaria.

Comenta que también han tenido varias contrataciones para velorios y sepelios, pero debido a las restricciones que hay en los panteones, deben de tocar desde afuera del cementerio.

Aunado a esto, menciona que siempre preguntan, previo a asistir, si no hay casos de COVID-19 ya sea en las fiestas o si la persona que van a enterrar falleció por esa causa, para evitar exponerse.

El músico sabe que cada vez que van a una serenata o fiesta están expuestos a contagios, por lo que siempre utilizan caretas, cubrebocas y tener sana distancia entre ellos, principalmente por los instrumentos de viento.

Disminuyen tiempo de trabajo

Adrián comparte que antes los contrataban por varias horas; sin embargo, actualmente lo máximo que los contratan es una hora, aunque muchas personas pagan solo 30 minutos.

Estima que esto se debe a que las personas quieren amenizar su evento, pero no quieren exponerse, pero también por la crisis económica derivada de la pandemia.

Asimismo, destaca que el mariachi ha mantenido los precios, ya que es un riesgo el visitar una casa, pero necesitan un ingreso, por lo que aceptan contrataciones incluso en otras localidades.

El músico relata que antes de la pandemia era muy común para ellos visitar varios municipios del estado, incluso han llegado hasta Puerto Escondido, pero actualmente son pocas estas contrataciones, ya sea por la falta de dinero o también por las restricciones de acceso.

Menciona que desde el año 2000, fecha en la que se fundó el mariachi han tenido una buena aceptación, pero en la actualidad son pocos los que todavía optan por este detalle.

Por ello, invita a las personas a no dejar pasar la oportunidad de contratarlos, además de apoyar a la economía de seis familias, cuyo ingreso diario depende de este mariachi de la capital oaxaqueña.