La próxima semana podría dispararse el número de nuevos casos de COVID-19 por vacaciones

Advierten los Servicios de Salud de Oaxaca
Emilio Morales Emilio Morales

Anticipadamente al cambio de semáforo epidémico de amarillo a verde, la ciudad de Oaxaca experimentó este fin de semana un incremento en la movilidad de personas en los principales puntos del Centro Histórico, como el Zócalo, la Alameda y el Andador Turístico.

Vendedores ambulantes, familias que buscan distraerse y paseantes hicieron que la ciudad luciera cada vez más aglomerada, sin que todas las medidas de prevención, como el uso de cubrebocas se mantengan a cabalidad, a pesar que el municipio concentra 13 mil 859 casos positivos, el 31 por ciento de los 44 mil 639 informados en toda la entidad a lo largo de la pandemia.

Con el antecedente de un repunte que concentró 901 contagios -193 por ciento más que la semana anterior- y 77 defunciones de COVID-19 notificadas entre el lunes 4 y el domingo 11 de abril, a partir de este lunes las autoridades tienen el reto de demostrar que la determinación de cambiar a verde el color semáforo epidémico (riesgo bajo de contagio) en Oaxaca no implica la relajación de medidas sanitarias, ni un incremento de nuevos casos.

Incertidumbre

El titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Juan Carlos Márquez Heine, indicó que justo se debe esperar a ver las repercusiones del período de las vacaciones de Semana Santa, por lo que los días entre el 15 al 20 de abril son cruciales para identificar si se dispara el número de nuevos casos, pero sobre todo las hospitalizaciones por COVID-19.

Después de seis días con un promedio diario de 147 casos notificados, ayer los Servicios de Salud informaron únicamente de 18 nuevos contagios y dos defunciones, lo doble que dieron a conocer el domingo 4 de abril.

En enero Oaxaca rompió varios récords relacionados con la COVID-19: la ocupación general superó el 60 por ciento, en Valles Centrales se acercó al 80 por ciento, 20 de 26 hospitales con área COVID-19 operaron por arriba de su capacidad instalada, más de 400 personas requirieron oxigenoterapia o ser conectados a un ventilador en una unidad médica y los contagios acumulados llegaron a 6 mil 763, a pesar de que estábamos en semáforo de contagio que advertía un riesgo alto.

“Vamos a ver cómo nos va después de Semana Santa”, insistió Márquez Heine, quien considera que lo preocupante será cuando el nivel hospitalario que ahora no rebasa el 30 por ciento supere el 50 por ciento, ya que a más número de pacientes complicados, el riesgo de que aumenten las defunciones es mayor.

El reto, a considerar, es que Oaxaca logre estar por lo menos cuatro semanas en semáforo epidémico verde, ya que así quienes forman parte del magisterio podrán recibir la vacuna anticovid-19 y se buscaría el consenso para el retorno presencial a las aulas.