Masacre de Tsuyama, cometida por un solitario sujeto

La masacre de Tsuyama fue una serie de asesinatos por venganza cometida por un criminal solitario.

Se produjo la madrugada del 21 de mayo de 1938, en la localidad rural de Kamo, cerca de Tsuyama en Okayama, en Japón.

Mutsuo Toi, un joven de 21 años de edad, mató a 30 personas, incluyendo a su abuela, con una escopeta Browning, una katana, y un hacha, e hirió gravemente a otros tres antes de suicidarse con la escopeta.

Deja la comunidad a oscuras

Mutsuo Toi cortó primero la línea de electricidad a la aldea de Kamo en la noche del 20 de mayo, lo que dejó la comunidad en la oscuridad.

Alrededor de las 01:30 horas del 21 de mayo, mató a su abuela de 76 años de edad, decapitándola con un hacha. Después ató dos linternas a su cabeza para entrar en las casas de sus vecinos de manera sorpresiva, imitando una vieja costumbre japonesa.

Fue de casa en casa de aldeanos dormidos, matando indiscriminadamente a personas de todas las edades.

Su víctima más joven tenía cinco años y la mayor tenía más de ochenta.

Los sobrevivientes declararon que las linternas de Mutsuo hicieron que lo confundieran con un demonio popularizado por el folclore japonés.

Pero la descripción que hicieron de él esa noche fue más una realidad que una ficción.

Mató a 29 pobladores e hirió gravemente a otros tres en una hora y media, con el uso de una escopeta Browning, una espada japonesa y un hacha. Esta cifra fue casi la mitad de los residentes de la pequeña aldea. Al amanecer se suicidó disparándose en el pecho.

El motivo de la masacre

Mutsuo Toi nació el 5 de marzo de 1917 en la Prefectura de Okayama y fue hijo de padres acomodados. Sus progenitores murieron de tuberculosis cuando él todavía era un bebé, así que él y su hermana mayor fueron criados por su abuela.

Originalmente fue un niño normal, pero a la edad de diecisiete años se convirtió en un ser socialmente retraído después de que su hermana se casó en 1934.

En ese tiempo ya estaba interesado en la historia de Sada Abe, una prostituta que en mayo de 1936 estranguló a su amante y, a continuación, le cortó el pene.

Había empezado a escribir una novela. Participó en "el rastreo en la noche", una antigua costumbre en el Japón rural, que consistía en rastrear hacia los dormitorios de las mujeres jóvenes en la noche en busca de sexo. 

De acuerdo con sus notas de suicidio parece ser que después de mayo de 1937, fue diagnosticado como enfermo de tuberculosis, por lo que las mujeres jóvenes del pueblo se negaron a sus pretensiones sexuales.

Toi dejó muchas notas escritas que reveló que él estaba preocupado por el impacto social de su tuberculosis, que en la década de los años 30 era una enfermedad mortal incurable.

Sentía que su vecina joven se había vuelto fría hacia él una vez que se enteró de su enfermedad, y que fue despreciado de igual forma por ser tan hipersexual.

También indica en sus notas que sus vecinos lo insultaban y le trataban mal después de saber que tenía tuberculosis.

Para su venganza, decidió colarse a sus casas y matarlos a ellos, esperando el momento en que las mujeres regresaban a sus hogares.

Revela sus planes homicidas

Su deterioro mental y físico era ya conocido por los vecinos. Un par de días antes de la masacre, él amenazó a algunos y les confesó su plan.

Sus vecinos avisaron a la Policía y ésta fue a su casa donde incautó un arma de fuego y le revocó su licencia de armas.

Sin embargo, preparó la espada y el hacha, así como compró una escopeta en secreto.

Se había arrepentido de no ser capaz hasta ese momento de disparar a las personas que lo menospreciaban.

Pero tampoco se trataba de matar a la gente que él considera inocente. Esto evitó que se masacrara a toda la aldea.

También escribió que él mató a su abuela, porque ella no podía salir de su vida y tendría que afrontar la vergüenza y el estigma social que le ocasionaría ser la abuela de un "asesino".

La ciudad se vio empañada para siempre por el incidente y nunca se recuperó por completo.

Aunque Tsuyama pasó a llamarse Kaio más tarde, nadie podía olvidar los horrores que ocurrieron en su suelo. En el 2010, la ciudad se quedó con solo 37 habitantes en total.

Una película japonesa de 1983, "La Aldea de la condena", se basa en la masacre. Este ataque es una de las peores matanzas cometidas por un solo autor en la historia moderna, y la más grande hasta que la cometida por Woo Bum-kon de Corea del Sur en 1982.