Recolectores de basura en Oaxaca, indispensables en la pandemia de SARS CoV 2

Las manos de don Roberto se ven rasposas, duras y con cicatrices; afirma que quizá él es inmune a enfermedades, lo cual le sorprende, pues desde hace 50 años ha trabajado en el oficio de recolección de basura en la capital oaxaqueña y no ha tenido graves males provocados por su empleo.

La pandemia no ha detenido a don Roberto Valeriano, ni a los más de 400 trabajadores de la limpieza que laboran para el municipio de Oaxaca de Juárez; al contrario, saben que su trabajo es importante para luchar contra el virus, pues mantienen limpia la ciudad.

“Aquí no se descansa; aquí se trabajan 365 días al año”, subraya. 

Casi no se enferman

Al principio de la contingencia sanitaria por el nuevo coronavirus, don Roberto afirmaba que eran inmunes, pues a pesar de pinchazos con jeringas de dudosa procedencia, la influenza, el dengue, seguían completos y de pie, por lo que esperaba que ocurriera lo mismo con la COVID-19.

Sin embargo, hasta diciembre de 2020, el secretario general del Sindicato Independiente 3 de Marzo, Pablo Gómez Vásquez, desde la llegada del virus SARS-CoV-2 (COVID-19), cinco recolectores han fallecido por la enfermedad y muchos otros han enfermado debido al contacto con basura contaminada.

Don Roberto compartió que antes de la pandemia, la única enfermedad frecuente que tenían sus compañeros eran las infecciones estomacales, las cuales asocian a una falta de higiene de las cocinas al preparar los alimentos. 

“Se han pinchado personas con jeringas, pero no ha pasado nada de alguna enfermedad como el VIH; yo creo que sí somos inmunes”, compartía.

Falta de conciencia

El secretario general indicó que, a pesar de los llamados a la conciencia, no hay una respuesta positiva de la ciudadanía, pues continúan arrojando todos sus desechos sin el más mínimo cuidado, situación que llevó a cinco trabajadores de limpia a enfermar de gravedad y posteriormente fallecer.

Esto lo confina don Roberto, quien al tener 72 años de edad y más de 50 trabajando, le ha tocado convivir diariamente por varias generaciones con personas de las 13 agencias de la capital, a quienes tiene mucho cariño. 

“Hay gente que llega saludándonos y nos agradecen por nuestra labor; pero también hay otros que no nos dicen nada y tienen tan mal humor, que a veces han lastimado a personas por la actitud mala de botar las cosas”, menciona.

El cuidado no es suficiente

El trabajador de limpieza comparte que cada dos meses personal médico va a inyectarlos, además de que cuentan con un botiquín; asimismo, durante la pandemia, el municipio de Oaxaca de Juárez los ha dotado de cubrebocas, gel antibacterial y limpieza.

Sin embargo, la ciudadanía, ya sean comercios, particulares o clínicas privadas, no tienen cuidado con sus desechos, por lo que es donde están más expuestos, pues relata que hay veces que las bolsas de plástico contienen Residuos Peligrosos Biológicos Infecciosos (RPBI) que al ponerlos en el compactador, salen suspendidos.

“Hay clínicas que dejan sus bolsas donde sea y entran perros a abrir las bolsas que en ocasiones contienen placenta y cuando nosotros pasamos a recolectarlas, debemos limpiar y nos manchamos de sangre, se salpica”, lamenta. 

También relata que hay veces que las personas echan heces fecales entre la ropa, en bolsas o recipientes que se rompen al compactarse “y viera el regadero que se hace en el camión”.

Asimismo, ha insistido en que durante la pandemia, toda la basura de alguna persona contagiada por la COVID-19 o que incluya cubrebocas o basura utilizada como protección, se deposite en una bolsa de plástico y se señale con un listón rojo para que ellos la separen.

“También recomiendo que por favor nos avisen cuando algo lleve vidrios, pues una vez nos llevaron una taza del baño rota y a un compañero tuvieron que ponerle siete puntos porque la porcelana le abrió la mano”, lamenta.

Don Roberto afirma que aunque utilizan guantes, estos son de trapo y no de gamuza, por lo que es más fácil pincharse o actualmente contraer el virus al estar expuestos a tanta suciedad.