“Es un cáncer“: preocupa en Juchitán, Oaxaca, invasión de tierras

JUCHITÁN, Oaxaca.- La invasión de áreas que corresponden a la zona federal entre el canal de riego y la carretera hacia el paraje Pepe y Lolita, es una muestra más de un “cáncer” que sigue avanzando y preocupa cada día más a los campesinos y ganaderos juchitecos.

El presidente de los usuarios del Módulo de Riego número 12 en Juchitán, José Luis Castillo Matus, dijo que toda esta zona, como muchas otras más, ha sido ocupada por paracaidistas que, apoyados por dirigentes políticos, se han apoderado de tierras que le corresponden a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Estas acciones están provocando que los propietarios de tierras, aún con vocación agrícola, tengan que venderlas a particulares para la construcción de viviendas, ante la amenaza constante de grupos políticos de apoderarse de ellas para fundar asentamientos irregulares.

Se trata de personas que abiertamente dicen que son tierras que líderes políticos les dan a cambio de respaldarlos en sus proyectos, ligados siempre a un cargo de elección popular.

“Antes eran chozas de palos y láminas de cartón; ahora vemos que ya son construcciones formales, de concreto y techos de loza, que difícilmente alguna autoridad querrá desalojar”.

Como administradores de los canales de riego, los usuarios han intentado, sin éxito alguno, convencer a los invasores para que desocupen estas tierras y dejar libre los canales, que ellos mismos pavimentan para aprovechar mejor el agua al momento de regar sus cultivos.

Los integrantes de todos los módulos de riego de la región, integraron un Comité Hidráulico para hacer patente esta inconformidad, ya que este fenómeno también se está dando en muchos municipios por donde cruza la red del Distrito de Riego.

“Hemos mandado oficios a los presidentes municipales y a las instancias estatales y federales, pero como han sido muchas veces, ya hasta nos dicen que ya, para que, pues a estas alturas, es imposible darnos una solución favorable”.

Castillo Matus dijo que por ser concesionarios de los canales de riego, ellos se encargan de darles mantenimiento y administrarlos con recursos propios que recaudan con los propios usuarios, dinero que emplean para su conservación.

Además, con el apoyo de algunos programas del Gobierno Federal, han podido pavimentar una buena parte de los canales y en particular el que corre desde el Canal 33, junto a la carretera hacia Tehuantepec.

“Ahí ya hay casas en los bordos del canal y ya no nos permiten ampliarlos. Ya los agarraron y están construyendo con concreto”.

Señaló que la preocupación de los usuarios crecerá más, cuando los habitantes de estos asentamientos, busquen dónde tirar sus desechos, que al no hallarlos, lo más probable es que los arrojen al canal de riego.

“De alguna manera van a empezar a tirar su basura, animales muertos como ocurre con el río y después van a querer que se cierre el canal para hacerlo un bulevar”.

Con este escenario, dijo que los campesinos quedarán encerrados por la mancha urbana y sin remedio venderán sus tierras donde aún se cultiva el maíz, el frijol y se desarrolla la producción ganadera en medio de grandes males.

“Llegará el día en que tiremos la toalla y a ver cómo nos llegan los alimentos”, sentenció.