Mujeres trans buscan abrir brecha en la historia política partidista de Oaxaca

Aspiran a ser candidatas a diputadas
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Azul y Jos buscan sentar precedente en la vida política partidista del estado visibilizando a la comunidad LGBTTIQ+.

Joseline Sosa Gómez comenzó a construirse como mujer trans y activista cuando tenía únicamente 14 años. Los asesinatos de sus amigas que ejercían el sexo servicio, así como la discriminación en materia de salud a aquellas que eran portadoras de VIH en el Istmo de Tehuantepec, la hizo volcarse a la defensa de los derechos de la comunidad de la diversidad sexual.

Azul Gómez Montealegre, también mujer trans, se involucró en la misma causa en la capital del estado tras haber sido revictimizada y discriminada por elementos del ministerio público quienes justificaron la golpiza que un homofóbico compañero de clase le propinó cuando tenía 22 años.

Actualmente Azul y Jos, cada una en sus regiones, buscan sentar precedente y abrir brecha en la vida política partidista del estado visibilizando a la comunidad LGBTTIQ+ como personas con la capacidad de ejercer activamente, desde las candidaturas, su derecho político electoral.

Asignada como candidata a diputada federal por el distrito 5 con cabecera en Salina Cruz bajo las siglas de Fuerza por México, Joseline Sosa Gómez de 45 años de edad y originaria de Santo Domingo Tehuantepec, es activista trans desde hace 18 años. Perteneció a la fundación MexFam en Ixtaltepec como coordinadora regional, de igual forma se desempeñó como activista dentro de la Rede de Mujeres Trans Muxe y en la Red de personas que viven con VIH. Actualmente forma parte de la Red Nacional de Amar y Decidir, así como Mujeres MX por el Cambio en donde es la única mujer trans.

Sincera con ella misma y sin ingenuidad en la tendencia de las votaciones en el estado de Oaxaca, señala que en los hechos no tiene mucha posibilidad de triunfo pues habrá que enfrentarse con los partidos dominantes de la región. Sin embargo, su incursión en esta esfera -explica- suma a visibilizar a la comunidad LGBTTIQ+, históricamente excluida.

“A lo mejor y no gano, pero voy a dejar un precedente para las demás compañeras que quieran contender. Hay que visibilizarnos estando ahí para poder pelear por nuestros derechos. Tienen que saber que estamos presentes, que no estamos en el desván, que somos personas visibles y que vamos por todo”, expuso.

A la par de su construcción como mujer trans a los 14 años, su primer enlace en la defensa de los derechos fue con mujeres que ejercían el sexoservicio, actividad que también llegó a desempeñar. “No puedo decir que me siento orgullosa, pero fue un referente para empezar a ayudar a mis compañeras. Vi mucha violencia de género tanto para las mujeres como para las mujeres trans. Apoyé en marchas porque la violencia de género estaba a la orden del día. Vi a mis compañeras morir de VIH sin un recurso para poderles ayudar. En aquél entonces empezaba la pandemia de VIH SIDA que en aquél entonces la llamaban la enfermedad rosa, por allá del 85. Desde ahí empecé a ver que se podía hacer. Hicimos un pequeño grupo para poder gestionar medicamentos”, recuerda.

Azul Gómez Montealegre tiene 35 años y es originaria de Oaxaca de Juárez. Ella va como candidata plurinominal a la diputación local en el lugar 11 de la lista por el PRI. Su construcción como mujer inició desde muy pequeña y su incursión en el activismo fue en su juventud, cansada de vivir discriminación y constante violencia por su identidad sexual.

“Siempre viví mucha discriminación desde la falta de empleo formal ya que anteriormente no te contrataban si tus rasgos y apariencia no coincidían con tus documentos legales. Eso me impulsó a dar la lucha por los derechos humanos”.

Así en el 2014 fundó su propia asociación denominada Ayuda con Fuerza y Lucha por Oaxaca con la que buscaba la defensa de los derechos de la comunidad LGBTTIQ+ y con los años también a la defensa de las mujeres, niñez y personas adultas mayores.

El punto de partida para Azul fue la agresión homofóbica de un compañero de escuela y vecino. “Yo no reaccioné al momento, pero desde ahí me dije que no permitiría que ninguna persona más lo haga. Ese fue el parteaguas para emprender la lucha. No quería que agredieran a otras personas. En ese entonces fui a poner mi denuncia. Las personas hacían comentarios de mí, no me hicieron sentir segura, por el contrario, pensé te hacen pensar en mejor ya no denunciar. Yo en ese entonces no sabía ni siquiera que existía una institución que defendía los derechos de las personas. Cuando me tomaron la denuncia prácticamente me estigmatizaron y me dijeron que yo tenía la culpa por ser así, que merecía eso y más. Sin querer en ese momento vi un folleto en donde hablaba de derechos humanos, lo tomé, me lo llevé. Al otro día me fui a la oficina de derechos humanos y el trato fue diferente”.

Azul quien participó en la elaboración del protocolo del INE para que las personas trans no fueran discriminadas durante la emisión de su voto en las elecciones del 2017, admite que poder lograr una diputación es imposible desde la posición 11 de la lista pluri, sin embargo, destaca, en esta elección lo importante es estar, sentar precedente y abrir camino.