Suman 600 civiles muertos a manos de la junta militar de Birmania

Tras el golpe Estado
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Manifestantes en Taze portaban armas de fabricación casera, mientras que las fuerzas de seguridad emplean un arsenal amplio, incluidos fusiles de precisión.

Hoy medios de Birmania publicaron que el número de civiles que han muerto en este país, antes Myanmar, a manos de las fuerzas de seguridad tras el golpe de Estado, ha superado los 600, mientras la junta militar continúa con la detención de artistas.

A su vez, varios medios locales actualizaron hasta al menos 20 los fallecidos en la represión la víspera de varias protestas en las regiones de Sagaing (centro) y Bago (sur), respectivamente.

Se informó que en localidades como Sagaing y Kalay reportan 11 muertos, 3 más que los anunciados ayer, mientras que otros 7 fallecieron en Taze.

En tanto, un testigo indicó al medio Myanmar Now que algunos manifestantes en Taze estaban armados con armas de fabricación casera, mientras que las fuerzas de seguridad portaban un arsenal amplio, incluidos fusiles de precisión, entre otras armas.

Otros dos muertos ocurrieron en la ciudad de Kyauk, en Bago, después de que los uniformados dispararan contra las casas en una zona residencial.

Por su parte, la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP) situó  la cifra de muertos de ayer en 12, con un total de 598 desde el golpe militar del pasado 1 de febrero, pero con el nuevo recuento los fallecidos superan ya los 600.

A pesar de la represión diaria, las protestas prosiguieron hoy con marchas en otros puntos del país, como en Bago, Mandalay y Rangún, la ciudad más poblada del país, informan los medios locales.

Aunque algunos manifestantes han decidido armarse con tirachinas y algunas armas de fuego de fabricación casera para defenderse, la mayoría de las protestas son pacíficas e incluso se realizan de manera simbólica para evitar choques.

Un ejemplo este jueves ha sido dejar en las calles filas de zapatos con ramos de flores para rendir homenaje a los caídos por la brutal violencia de las fuerzas de seguridad.

Mensajes en redes refieren: "Nunca vamos a parar de caminar. El golpe de Estado debe fracasar".

A través de una colorida procesión de calzado es la última idea urdida por el movimiento de desobediencia civil para desafiar al mando castrense y a la par evitar la violenta respuesta de las autoridades, que disparan contra manifestantes desarmados.

Frente a las puertas y en los balcones de los hogares, en la calle u otros lugares públicos, las zapatillas sirven además para simbolizar la huida de los manifestantes frente a la brutal acometida de las fuerzas de seguridad.

"¿Cuántos zapatos se han quedado detrás cuando la gente corre? ¿Cuántas personas ya no pueden marchar junto a nosotros? Cada paso en esta revolución, una flor que florece", reza otro mensaje acompañado de la etiqueta "Salvar Birmania".

Desde el golpe de Estado y hasta el miércoles, las autoridades mantienen bajo arresto a 2,847 personas, incluida la depuesta jefa del Gobierno, Aung San Suu Kyi, y a decenas de artistas, escritores y actores detenidos por su apoyo al movimiento de desobediencia civil.

En esta lista de detenidos no se encuentra todavía el modelo y actor birmano Paing Takhon, arrestado este díay.

El popular artista, que forma parte de unos 120 personajes públicos sobre quienes la junta militar ha dictado recientemente órdenes de arresto, es acusado de incitar a la violencia al mostrar públicamente su apoyo a las protestas contra el golpe de Estado.

Cabe recordar que los militares, liderados el general Aung Min Hlaing, justifican el golpe por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, considerados legítimos por los observadores internacionales y en los que arrasó el partido de Suu Kyi, como ya hiciera en 2015.