Revela Frida Sofía que su abuelo Enrique Guzmán la "manoseó" cuando tenía 5 años

Era un hombre muy asqueroso, afirma
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Al referirse a su abuelo el cantante Enrique Guzmán, Frida Sofía indicó que siempre fue muy abusivo.

En entrevista con Gustavo Adolfo Infante para De Primera Mano, de Imagen Televisión, Frida Sofía, hija de Alejandra Guzmán, afirma que su abuelo Enrique Guzmán abusó sexiualmente de ella cuando era niña.

Indicó que Enrique Guzmán siempre fue muy abusivo y ‘un hombre muy asqueroso’.

Indicó: "Era un hombre muy abusivo, me daba miedo, siempre me daba miedo. Me hizo cosas feas. Me manoseó. Lo odio.”

Reveló que su abuelo la manoseaba desde los cinco años, aunque nunca le dijo a nadie.

Abundó: "Lo más asqueroso de todo es que cuando estás tan chiquita y te dicen que esto es lo que un abuelito le hace a su nieta que la quiere, y a esa edad no tienes ni idea, no tienes conciencia, y se vuelve algo normal. Qué asco, pero en alguna vez se siente rico porque te están tocando tus partes íntimas. Por eso me lo callé, pensé que si yo estaba enferma”.

Asimismo, señaló que varias parejas de su mamá, Alejandra Guzmán, también la tocaban.

En una parte de la entrevista, Frida Sofía, de 29 años, relató que en una ocasión fue a la cárcel por agredir a una joven que la grabó mientras tenía relaciones sexuales con un hombre.

La joven cuenta que un día en su departamento se encontraba un trabajador y al poco rato llegó un joven al que ella invitó a pasar la noche.

"Estábamos en plena acción y volteo y el señor (grabándonos) con su telefonito. Imagínate cómo me puse”.

Frida Sofía reaccionó de manera violenta y le rompió el teléfono y el brazo, y afirma que lo golpeó ‘como bestia’.

Los policías entendieron mi situación, pero me dijeron que como tú le pegaste y tú no le puedes pegar a alguien, pues, manitas atrás, como puerco”.

Detalló que dentro de la cárcel, Frida Sofía la pasó muy mal por el frío, aunque, afirma, llegó con actitud fuerte para que no intentaran abusar de ella.

Finalizó: "Yo llegué bien acá, ya sabía, tampoco de querer pelearme. Cuando me dijeron: ‘oye, tú, blanquita’, les dije que no, que yo era mexicana”.