Ánimo, "Rony"

Desde Tuxtepec le envían buenas vibras

TUXTEPEC, OAX.-Ronaldo de Jesús Prieto Ramírez, jugador nacido en San Andrés Tuxtla hace 24 años y que actualmente milita con el club Santos de la primera división nacional, sufrió un accidente el pasado fin de semana, cuando participaba en un encuentro de futbol contra las Chivas del Guadalajara.

Los reportes de los medios especializados en el tema daban a conocer que, momentos dramáticos en la cancha del Estadio Akron este domingo en el Chivas contra Santos porque el joven futbolista de los laguneros, Ronaldo Prieto, se desplomó tras recibir un balonazo en el rostro, salió en camilla y posteriormente al hospital, pues tardó varios segundos en recobrar la conciencia, tras el impacto de Uriel Antuna.

En los primeros minutos del segundo tiempo, “El Brujo” metió un centro por banda derecha que conectó de lleno a Prieto, cuyo cuello hizo un movimiento brusco y cayó noqueado, por lo que de inmediato sus compañeros e incluso los elementos de Chivas pidieron la entrada de los servicios médicos.

Pese a que le mojaron la cabeza y nuca para que recobrara el sentido, el joven defensor tardó en abrir los ojos, centrando la atención también en la zona del cuello, minutos después llegó el carrito de las desgracias para sacarlo, imposibilitado de volver a la cancha por lo que su lugar lo ocupó Carlos “Charal” Orrantia.

Al joven le atendieron atrás de las bancas mientras los aficionados en la cancha de Chivas le despidieron con aplausos.

Momentos después se lo llevó una ambulancia hacia un hospital de Guadalajara, portando una mascarilla de oxígeno e inmovilizado del cuello. De acuerdo a un comunicado de la entidad lagunera, Ronaldo Prieto sufrió "un esguince cervical grado uno".

El jugador se encuentra estable y consciente, y como medida de precaución permaneció hospitalizado la noche de domingo en Guadalajara, contando con la supervisión de los Servicios Médicos del Club.

“Rony” Prieto es un jovencito conocido de la afición tuxtepecana, gracias a que en sus inicios en la Tercera División Profesional, fue dirigido por el profesor Mario “Zague” Elvira, quien supo encausarlo por la ruta buena para que hoy en día brille con luz propia en el máximo circuito del futbol mexicano.