Conoce a Julio Maraver, artista oaxaqueño y joven talento del realismo mágico

PERSONAJES, LUGARES, CASOS Y COSAS DE OAXACA

El arte realista se configura con un movimiento que intenta plasmar objetivamente la realidad; Julio Maraver lo sabe, por esto pinta no solo el rostro, sino el alma de sus modelos, en una forma que representa no únicamente la imagen, sino todo el desarrollo narrativo de la observación del artista; son retos que Julio se ha puesto y superado en la apariencia visual de su pintura.

Una cultura dedicada al arte, asume la necesidad de vivir en un mundo de hechos concretos y de imaginación sagrada; así es la pintura de este joven y talentoso artista plástico, quien abre poco a poco un camino trascendente, cuyo realismo se vuelve un potenciador de la percepción que genera complicidad entre la obra y su autor.

Al platicar con él, nos comenta que nace en Ocotlán de Morelos, cuna de grandes talentos que han dado luz al bello estado de Oaxaca y al país; con tan solo cuatro años de edad, empieza a interesarse por el arte, debido a que veía a su madre, la señora Isabel Martínez, realizar dibujos; y fue ella quien le transmite con amor y dedicación la pasión por el arte, y es a partir de la separación de lo que él considera su primer amor, lo que funciona como detonador en su inspiración creativa, y afortunadamente encuentra en el arte el medio perfecto para plasmar sus emociones.

Lector asiduo desde temprana edad, se da cuenta que para ser un artista plástico debe tener conocimientos de biomecánica, biología, geometría, fisionomía, anatomía y obviamente, el estudio de la cromatología.

Fascinado por los artistas Domenico Ghirlandaio y Leonardo Da Vinci, se interesa por el realismo renacentista y es precisamente el realismo lo que actualmente caracteriza a sus obras y que ha rayado los límites de la perfección.

Deportista desde pequeño, ha incursionado en deportes como natación, taekwondo, atletismo, boxeo, basquetbol; sin embargo, es el arte lo que considera su pasión y que define como “poder volar”.

Estudiante destacado desde la primaria, actualmente está por cursar el nivel profesional; disciplinado, perfeccionista y perseverante, son las cualidades que lo distinguen y que sin duda transmite a través de sus obras.

Julio Alberto Velázquez Martínez adopta el nombre de Julio Maraver por dos razones: al escuchar un sueño recurrente de su padre, donde soñaba que su madre fallecía y abrazaba a su padre y le decía: “No te preocupes por mí, yo estoy bien, tienes que ser fuerte porque Dios te va a mandar un hijo"; y al poco tiempo nació Julio, y otra como homenaje a su padre, ya que todos sus amigos y compañeros de trabajo lo conocen como Julio Maraver .

Acostumbrado a tomar retos, se inclina por realizar obras realistas, concretamente rostros, debido al alto grado de dificultad que representan, ya que cualquier error milimétrico que sea, ocasiona que el rostro se vea mal elaborado.

Grafito, pasteles, lápices de colores y óleo, son las especialidades de este joven y talentoso artista, que con tan solo 18 años recién cumplidos, ha maravillado con sus obras a propios y extraños.

Para saber

Lector asiduo desde temprana edad, se da cuenta que para ser un artista plástico debe tener conocimientos de biomecánica, biología, geometría, fisionomía, anatomía y obviamente, el estudio de la cromatología.