Padres deben anteponer a intereses personales el de sus hijas e hijos, recomienda jueza

En casos de desintegración familiar causados por la separación de la pareja, los progenitores deben anteponer a su interés personal el de sus menores hijos e hijas.

Conforme al artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es deber de los padres satisfacer todas las necesidades de sus hijos menores de edad, además de preservar su salud física y mental.

También el artículo nueve, numeral 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño, establece que los Estados Partes respetarán el derecho del menor que esté separado de su padre y/o madre a mantener relaciones personales y contacto directo con ellos y ellas, de manera regular, salvo, si ello es contrario al Interés Superior del niño o de la niña.

Sobre este tema, la licenciada María de Lourdes Rojas Ríos, jueza Sexto Familiar del Centro del Poder Judicial del Estado, indicó que en los casos de desintegración familiar causados por la separación de la pareja, los hijos resultan ser los menos responsables; sin embargo, son los más afectados en el ámbito psicológico, social y económico; de ahí que a fin de evitar ese daño, los progenitores deben anteponer a su interés personal el de sus menores hijos e hijas. 

Lo anterior, teniendo en cuenta que la ruptura conyugal, les genera inseguridad, desprotección, baja autoestima e incluso desinterés por la vida, advirtió al exhortar a madres y padres de familia a que se aparten de todo egoísmo y velen por el sano desarrollo físico y mental de sus hijos e hijas, tomando en cuenta únicamente el supremo derecho que tienen de ser amados y respetados sin condición alguna. 

“Los progenitores, deben ejercer tanto la guarda y custodia, como la convivencia en un ambiente de comprensión, amor y máximo respeto. La convivencia con uno y otro de sus progenitores no debe generarles ningún desequilibrio emocional, sino por el contrario, al convivir con cada uno de ellos deben sentirse amados, respetados, nunca manipulados o utilizados para satisfacer los intereses de sus padres”, puntualizó. 

La jueza Sexto Familiar del Centro resaltó que en la medida de lo posible, las niñas y niños no deben ser inmiscuidos en los conflictos de sus padres y se debe procurar su derecho a ser cuidados y educados por sus progenitores, así como a mantener contacto directo con ellos.

Cabe señalar que del 5 de enero al 12 de marzo del presente año, se recibieron en el Poder Judicial del Estado que preside el magistrado Eduardo Pinacho Sánchez,  16 mil 378 asuntos en materia familiar, de los cuales, 747 corresponden a pago de pensiones alimenticias, 422 solicitudes de guarda y custodia, 49 a convivencia familiar y 68 de separación de cónyuges, entre otros temas.