Aumenta la confianza de los derechohabientes ante llegada de la vacuna contra COVID-19 a Oaxaca

Aunque el aumento en el número de casos positivos por coronavirus (COVID-19) se mantiene, la llegada de la vacuna a la entidad ha representado un paliativo para la crisis que, hasta hace dos o tres meses, todavía permeaba entre la ciudadanía oaxaqueña, que se negaba a asistir a las unidades médicas a recibir atención, debido al temor de un contagio.

Conforme ha ido pasando el tiempo y la gente ha tratado de respetar lo más posible las medidas sanitarias emitidas por las autoridades, la situación se percibe entre la ciudadanía con un poco más de control, por lo que la confianza para acudir a una consulta o para recoger medicamento, nuevamente vuelve a las personas.

Como en el caso de la señora Aurora, paciente de la clínica 65 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que acudió por medicamentos que le quedaron pendientes de surtir en la receta de su padre, un adulto mayor, y lo hizo ya sin "tanto temor, sin tanto miedo". 

“Pues creo que ya pasó lo más grave eh, creo, no me haga mucho caso, pero a mi parecer, creo que ya está todo un poquito más tranquilo, un poquito más calmado, la gente ya vio que ya está la vacuna y que bien o mal, pues hay solución para este virus tan feo. Pero sí, ya no viene uno con tanto temor, con tanto miedo como el año pasado o hace unos meses”, relató.

Niveles trágicos

Y es que la situación no solo en la entidad sino en todo el país, alcanzó niveles trágicos que llevaron a las autoridades a recomendar a la gente quedarse en casa y acudir a los hospitales, clínicas de salud y unidades médicas, si y solo si, el avance de la enfermedad ameritaba hospitalización urgente e inmediata.

El objetivo primordial fue no saturar los hospitales, por lo que mucha gente que necesitaba de alguna consulta con el médico familiar o asistía por su revisión periódica, optó por permanecer en casa, aunque eso implicara agravar su salud. 

“Pues en el caso de mi papá, él ya es un adulto mayor, ya tiene 83 años, entonces cuando empezó todo esto del COVID-19, pues dijeron que los adultos mayores eran los más vulnerables. La verdad, en la casa nos asustamos mucho porque dijimos ‘¿y ahora?, ¿cómo le vamos a hacer para llevarlo a sus consulta?’; entonces pues decidimos nada más venir, platicar la situación de que él ya es mayor y no podía andar en la calle y listo, nos atendieron muy bien, la medicina siempre a tiempo o no tardaba y mira, aunque sí se nos puso un poquito malito yo creo por la tristeza más bien, pero pues sigue con nosotros”, explicó Aurora.

Distinto panorama

Por otra parte, la situación actual de las unidades de Salud confirma en parte el testimonio de la señora Aurora, pues el panorama en el exterior de los hospitales luce distinto a como se veía cuando la pandemia en Oaxaca alcanzó su punto álgido; si en algún momento se llegó a ver a familiares de enfermos a la espera de que su paciente fuera atendido o de recibir noticias de él, hoy es distinto. 

“No, yo soy diabético y tengo mi consulta, cada mes vengo por mi insulina, a que me revisen y es de rutina. Gracias a Dios no, nadie en la familia se ha enfermado de eso y mire, ya nada más esperando que venga mi yerno, que es el que me acompaña para entrar”, contó el señor Isidro, al ser cuestionado sobre si el motivo de su espera afuera de la clínica 65 era por algún padecimiento relacionado con la COVID-19.

Eficiente atención

Finalmente, también hubo quien comentó que la atención en las áreas de medicina general y familiar, así como en algunas especialidades, la atención, lejos de sufrir cambios negativos, se vio "beneficiada" porque no "amontonaron" a los pacientes, sino que destinaron un área especial para aquellos que padecían coronavirus. 

“Eso estuvo muy bien porque así, pues, no los tienes a todos ahí amontonados o revueltos, con el riesgo de que los que no estén enfermos se contagien. Incluso yo siento que al separar, digamos, a los pacientes, como que la atención en medicina familiar fue un poco más ágil, más eficiente y hasta cierto punto pues ayudó, porque, lamentablemente, la mayoría, si no es que todos los que han venido durante el último año, es por COVID; entonces, eso dejó más espacios para quien viniera por un dolor de cabeza, por infección en el estómago, cosas normales, digamos”, aseguró Mayra, derechohabiente del IMSS.