Javier “Olímpico” Juárez conquistó dos títulos mundiales en el boxeo

El oaxaqueño Javier “Olímpico” Juárez recibió en días pasados su segundo cinturón de Las Américas, el cual le entregó el Consejo Mundial de Boxeo.

En ceremonia realizada en las oficinas del Consejo Mundial de Boxeo, el peleador oaxaqueño Javier Juárez, originario de la villa de Mitla, cuenta con sus dos cinturones que conquistó en su trayectoria como boxeador profesional.

En entrevista vía telefónica, Javier Juárez expone: “Si quieres ser grande, tiene que ser por voluntad, con ganas, con esfuerzo, pero si quiero ser un deportista local, ahí voy a llegar a viejo, sin nada y pasar con más pena que gloria”.

¿Cuál fue la clave para que llegaras a conquistar los dos títulos en pesos diferentes?

Si quieres llegar a ser cosas grandes tienes que salir del huacal; si no hay papito, si no hay mamita, puedes llegar a ser lo que tú quieras, pero si el papito está detrás de ti, ya no se hace nada; es como los novios, cuando interviene la familia se complica esa relación, eso pasa también en el boxeo.

¿El boxeo es celoso?

El deporte del boxeo es una disciplina dura, fuerte, y muy celoso, pero y cuando te decides por ello es ahí donde encuentras la mina de oro, y yo la encontré porque dejé a mi familia en Oaxaca, de eso hace ya 35 años, la dejé porque yo quería ser alguien y mira, gané dos títulos Intercontinentales.

¿Qué viste en el boxeo?

Este deporte lo tomé porque toda mi familia practicó el boxeo, pero además, si te metiste de deportista, es por algo, no te metiste nada más por diversión, no, es para buscar y llegar a ser alguien y empoderarse dentro de su disciplina.

¿A qué se debe la entrega de los cinturones?

“Aunque tardaron un poco en dármelos, fue por haber sido dos veces campeón, en peso mini mosca y en mosca.

El cinturón Mini Mosca lo gané el 9 de mayo de 1993 en Mérida, Yucatán, al derrotar a Santiago Méndez; el segundo, lo disputé en peso mosca y se lo gané a Jesús “Tigre” Chong, peleando en Gómez Palacio, Durango.

¿Qué sentiste al recibir el cinturón?

Cuando recibí este segundo cinturón, me hizo sentir como si volviera a tener 16 años, porque así sentí cuando gané este cinturón, solo que la diferencia es que ahora cuento 52 años de edad y nunca es tarde para recibirlo.

Para cerrar la entrevista, Javier Juárez se ofreció para entregar a quien esté dispuesto a sacrificarse para ser un pugilista de élite.