Pipas de agua, única opción para ciertos sectores de la población de Oaxaca

En las últimas semanas, los Valles Centrales han sido azotados por temperaturas poco habituales para la estación del año que, por increíble que parezca, todavía está en curso: el invierno. Con registros máximos de 31 y hasta 32 grados centígrados, el calor en la Verde Antequera ha sido intenso.

A esto hay que sumar las consecuencias naturales que trae el calor, tales como el estiaje, particularmente en Oaxaca, en donde el problema del agua se enmarca aún más en estas fechas en las que el cauce de ríos y mantos acuíferos reduce drásticamente por un periodo de alrededor de tres meses.

Por si fuera poco, el desabasto de agua en distintos puntos de la capital y la zona conurbada, en donde reciben el líquido hasta cada 21 o 22 días, también es un problema recurrente en estas fechas. Ante esta situación, la principal alternativa para contar con agua, no es otra más que comprarla en pipas. 

"Ya empiezan los días buenos"

“Ahorita, gracias a Dios, pues ya empiezan los días buenos, en un ratito así pues nos podemos aventar hasta cinco, seis dejadas, de un jalón; al día nos vendremos echando unos tres, cuatro viajes si no le paramos hasta por ahí de las ocho o nueve, más o menos. Depende, varía dependiendo cómo quiera el agua la gente”, contó el señor Samuel, quien conduce una pipa de 10 mil litros y con los calores ha comenzado a repartir líquido en la zona de Santa Lucía del Camino.

De acuerdo con el operador de la pesada unidad, los últimos días de febrero y la primera semana de marzo, regularmente, marcan la tendencia que prevalecerá durante toda la temporada de calor. Ya con varios años dedicándose al comercio del agua para consumo humano, hasta él mismo se anima a vaticinar buenos números.

“Ya ve que año con año, año con año va haciendo más y más calor; entonces, pues el agua es cuando más se ocupa. Ahorita se ve que viene bueno este tiempo de calores porque fíjese que ahorita nada más aquí en la López Portillo, que sufren mucho de agua ahí, acabo de dejar siete servicios, de a tinaco por casa; nomás en una sí llené dos, pero por lo regular es uno. Y mira, son las 11 apenas y ya voy por el segundo viaje”, compartió. 

Una necesidad básica

Principalmente para uso cotidiano, la ciudadanía siempre requiere del agua; sin embargo, es por estas fechas que la necesidad por contar con el líquido se vuelve más fuerte. Ya sea por el calor y hay que bañarse hasta dos veces al día o porque hay mucha ropa por lavar, siempre será indispensable un abasto hídrico seguro.

Y precisamente ante la falta de este, las pipas son un servicio que ha venido a suplir uno de los derechos a los que gran parte de la ciudadanía en Oaxaca no tiene fácil acceso.

“Ahorita pues, por lo mismo del calor, creo yo, la gente no se aguanta a que le manden el agua o que caiga porque puede tardar hasta 15, 20 días en llegar. Mejor pues se cooperan entre dos, tres vecinos a veces y ya nos piden una pipa. Acá en San Antonio (de la Cal) dejamos acá en la ‘Experi’, Santa Lucía, la Ampliación, y en donde nos llamen; pero sí, es más o menos por estos días que más se nos junta el trabajo”, aseguró Leonardo, pipero. 

"Es un negocio rentable"

Respecto al tema de los precios, Leo señaló que "sí se le saca" en lo que llama un "día bueno". Con precios que van desde los 150 pesos por tres mil litros o hasta los 500 pesos por pipa, dependiendo la distancia a la que haya que llevar el viaje, el agua en estas fechas de mucho calor es un negocio rentable.

“Yo, a veces me hago hasta cuatro viajes en un día bueno, pero es cansado, es cansado ir casa por casa. A veces, acá donde te digo, en la Experimental, pues es una privada, todos los vecinos cooperan y repartimos la pipa entre todos los que nos digan. Está bien por un lado porque es rápido, nomás es dejar, dejar, dejar en una misma calle, pero no se le saca tanto porque se vende la pipa completa. Si se le vendiera a cada uno por separado, ahí sí fíjate”, dijo.

Cabe señalar que en algunos puntos de la capital y la zona conurbada, existen casos en los que los vecinos aseguran que el organismo de agua que se encarga de suministrarles el líquido, los abastece hasta cada más de 20 días, por lo que es normal que recurran a la compra de agua en pipas.