En la costa de Oaxaca, realizan monitoreo de ballenas jorobadas

SAN PEDRO POCHUTLA, Oaxaca.- El equipo de biólogos de Yubarta Ecoturismo junto con la organización Terra, Conservación y Desarrollo de Huatulco, realizan un programa de monitoreo de ballenas jorobadas, denominadas unidad poblacional centroamericana, para incrementar su conocimiento científico así como el número de fotoidentificación de sus aletas, en el perímetro de la Zona de Observación A, localizado en Puerto Ángel, Mazunte y San Agustinillo.

Este grupo o stock centroamericano, por su denominación científica, proviene de California, Oregon y Washington, recorren Guerrero, Oaxaca y Chiapas, donde realizan actividades de reproducción y crianza, y llegan hasta Panamá o Colombia, explicó el biólogo Francisco Villegas Zurita, fundador de Yubarta Ecoturismo y coordinador de este programa.

Con sede en playa Panteón, San Pedro Pochutla, el investigador refirió que desde hace tres años recaban datos de esta población y que han programado efectuar unas 20 navegaciones o tour científicos en los que pueden participar hasta cinco turistas.

Al concluir la navegación número 10, indicó que han recorrido 439.2 kilómetros en 47.6 horas de observación, en los que han registrado 25 avistamientos y 42 individuos, desde ballenas solitarias hasta un grupo de siete animales frente a las costas de Zipolite; para el catálogo de fotoidentificación, en tanto, llevan 21 colas fotografiadas.

Además, observó que incrementó el número de individuos y de madres con crías, pero no todas corresponden al stock estudiado. “Hay ballenas más grandes, de color gris claro y tienen un comportamiento diferente, se acercan más a las embarcaciones; hemos platicado con otros investigadores y llegamos a la conclusión de que es muy probable que las ballenas continentales, por encontrar aguas más frías, están bajando hacia el sur, ellas deberían quedarse en Bahía de Banderas”, apuntó.

Villegas Zurita mencionó que comparten estos datos con investigadores de California, Washington, Nicaragua y científicos de Guerrero, así como de la Universidad Autónoma de Baja California. Añadió que la fotoidentificación se sube a plataformas especializadas, ya que las aletas son como la huella digital de cada jorobada.

Esta información, dijo, les permite establecer diferencias entre las tres unidades poblacionales que existen en México y también compartir con instituciones de prestigio, como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) para emitir un memorándum legal. a fin de que se declare formalmente a estos cetáceos como stock centroamericano.