¿Bye, bye a... la corbata?

Durante décadas, la corbata ha sido el accesorio más importante que ha acompañado al hombre tanto en el día a día en la oficina, como para las ocasiones personales más elegantes, como bautizos y bodas.

Ese pequeño, pero tan poderoso pedazo de tela, también supone un elemento que transmite poder y estatus.

Nacida en el siglo 17 en Croacia, durante la Guerra de los Treinta Años, cuando las mujeres anudaban a sus caballeros un pañuelo rojo como símbolo de amor y compromiso, la corbata sería adoptada luego por Luis XIV, quien empezó a usarla tras el declive de los cuellos altos y rígidos.

George Brummell, el primer dandy oficial del mundo, logró impulsar en Inglaterra esta prenda como símbolo de distinción.

Pero ha llegado el momento de que su uso cambie y se relaje.

Al imaginar el futuro de la corbata, es necesario mirar el contexto actual, donde la "casualización" de la ropa formal se mantendrá en consonancia con los entornos híbridos entre el hogar y el trabajo.

"La comodidad que los consumidores han experimentado a través de la ropa deportiva se ha convertido en un hecho, incluso para looks más inteligentes como el vestuario de trabajo. Hemos visto cómo la venta de camisas disminuyó notablemente durante el año pasado y, como consecuencia, la corbata también. Las personas no renunciarán a la comodidad que la moda conquistó", afirma Catalina Marín, experta en futuro de la prestigiada compañía de tendencias WGSN.

Mutando en algo nuevo

Aunque su uso sea más reducido o restringido, muchos expertos no consideran que esta prenda vaya a desaparecer, sino que simplemente tendrá que adaptarse a los nuevos tiempos.

"Como ha sido considerada un foco de posible contagio para la COVID-19, creo que es necesario que se transforme y que garantice seguridad, bienestar y comodidad, sin olvidar la estética para el usuario", comenta la experta en imagen Mónica Bravo.

Así, este accesorio se puede modificar a través de textiles con acabados repelentes, antimicrobianos, con materiales de alta calidad y longevidad, e incluso con fibras recicladas como ya están realizando algunas firmas. Puede volverse incluso más angosta.

"También la versatilidad como característica será vital para su supervivencia, y el truco estará en adaptarla a looks más relajados. La marca Egon Lab lo ha hecho muy bien en sus últimas colecciones, combinando la corbata con chaquetas deportivas y 'track pants'", agrega Catalina.

¿Qué puede reemplazarla?

Para obtener esa imagen de elegancia y poder que proporciona, el hombre de hoy tendrá que recurrir a otros elementos del vestuario.

"Creo que los caballeros tendrán que invertir en trajes de buena calidad, con hombreras resaltadas y con motivos, camisas con cuellos impecables, así como pañuelos de seda para indicar poder y elegancia", augura Mónica Bravo.

Con ella coincide el experto en imagen Humberto Gutiérrez, quien asegura que existen otros métodos para verse bien, poderoso, profesional y elegante, aun sin ese típico fragmento de tela en el pecho.

"Será un tema de optar por colores oscuros, prendas angulosas en la parte superior, que en general están asociadas con la autoridad. También resaltar las solapas de los trajes, algunos adornos como pins o botones, además de los pañuelos en el bolsillo frontal como accesorios que pongan un toque fashion", argumenta este especialista.