La bienvenida a la Cuaresma sin rituales en la mayoría de los municipios de Chiapas

René AraujoRené Araujo

René AraujoRené Araujo

El carnaval es una fiesta que se realiza para dar la bienvenida a la Cuaresma; con fecha variable, combina elementos como disfraces, desfiles, música y rituales. Es momento para purificar a los pueblos y se llenan de colores; sin embargo, la pandemia por el Covid-19 este año ha cancelado todos los festejos masivos, como los carnavales en algunos municipios, en febrero.

Aunque en las comunidades de los Altos de Chiapas sí hubo carnaval; el cuidado por la pandemia ha restringido varias actividades. “Los carnavales son festividades que vinieron de la antigüedad romana y el cristianismo los adaptó y dio una definición como a la renuncia de la carne antes de la cuaresma. Gracias a esto, la mayoría de estas fiestas inician con una preparación de un mes y algunas terminan el Miércoles de Ceniza”, ha documentado el historiador y promotor cultural Roberto Ramos Maza.

Uno de ellos es el de San Juan Chamula, en el que las personas hacen sobre brasas; el tema dominante es la guerra y la conquista, ya que para ellos todos los conflictos tiene ciertos rasgos en común: un conquistador armado que llega con banderas y fuegos artificiales. “También commemoran la pasión de Cristo, ya que se asocia a este acontecimiento la dominación de los romanos sobre los judíos y la crucifixión de Cristo. Para los chamulas no hay nada extraño en mezclar la pasión de Cristo con la conquista de México, intervención francesa, la invasión ladina de Chamula durante la Guerra de Castas, la disputa del siglo XIX entre Chiapas y Guatemala”.

Así como destacan el de Tenejapa, que tiene una duración de 12 días, inicia un lunes con la fabricación de dos toros elaborados de petate y barras, en un ambiente carnavalesco de bromas y chistes acompañados con aguardiente. El de Zinacantán es una fiesta que ocupa un lugar central y es un modelo simbólico de las estructuras naturales y sociales que aún prevalecen; para los zinacantecos el mundo se divide en un sector indio y otro latino, y en el carnaval reafirman estas divisiones del universo.

También pueden distinguirse los carnavales de Venustiano Carranza y Las Rosas o Pinola, en donde se destacan los personajes con máscaras de madera llamados “Tancoys”, quienes se organizan por barrios para bailar con su música de marimba.

En la región zoque, se celebran varios carnavales como en San Fernando, Copainalá y Tuxtla Gutiérrez, en los que la gente no pudo salir a las calles a arrojarse pintura, en Weya weyá no se dejó ver y de forma virtual hubo danza de Napapóc Etzé.

En Ocozocoautla, una Cohuiná quiso desafiar las restricciones; sin embargo, la mayor parte del ritual no se llevó a cabo. El Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas (Coneculta) realizó una serie de videos en torno al carnaval, aunque sólo destacaron el de “Coita”; algunos otros usuarios compartieron en redes sociales detalles de los distintos rituales.