Crisis de autoridad en Tehuantepec, la causa de la violencia e indignación social que provocaron disturbios

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Para comerciantes, empresarios y ciudadanos de Tehuantepec es la crisis de autoridad la causa de la violencia e indignación social, mismos que provocaron los disturbios entre policías y vecinos que se manifestaban afuera del cuartel de la policía municipal en demanda de justicia, la noche del pasado miércoles. 

Hasta cierto punto, coincidieron, el acto es consecuencia del hartazgo de la sociedad frente a la autoridad que no actúa de forma contundente o que lo hace de manera incorrecta, además de cuidar funciones básicas que le facultan los diversos ordenamientos legales, desde la Constitución Política hasta las leyes estatales. 

La violencia generada, indicaron, es la expresión de la crisis de autoridad que vive el municipio, cuya tendencia principal se encuentra en el crecimiento de la delincuencia y en la que se tiene como referente el desgaste de las instituciones y de los niveles de corrupción de las personas que tienen como función hacer respetar la ley y el orden social y político, señalan representantes de diversos sectores productivos. 

Reconocen el esfuerzo de los vecinos por reducir los índices delictivos con la detención de una banda asaltantes, pues la inseguridad ha sido uno de los reclamos añejos más persistentes de la sociedad que no ha sido atendida.

La inseguridad en las colonias ha sido tanta que los ciudadanos se han visto en la necesidad de organizarse como “vecinos vigilantes” ante tantos asaltos y robos, y que ninguna autoridad se ha preocupado y ocupado por frenar el incremento de la delincuencia, aseguran.

Delincuencia tolerada

En ese tenor, Floriberto Hernández Sebastián, dirigente del comercio formal e informal del mercado Jesús Carranza, aplaudió la acción de los vecinos que la madrugada del martes en una acción coordinada con corporaciones municipales y federales, lograron la captura de 23 presuntos delincuentes en diferentes momentos.

Aunque reconoció que la forma en la que se condujeron en el cuartel de la policía municipal al exigir someter a procesos a los detenidos para que no obtuvieran su libertad por falta de pruebas, no fue la adecuada.

Sin embrago, insistió el hombre, es una de las formas de expresión para exigir justicia ante los oídos sordos de las autoridades.

Y es que, para Hernández Sebastián, la delincuencia ya rebasó a las autoridades locales.

Es común escuchar los llamados de auxilio de los vecinos durante las noches y madrugadas, pero sin tener respuesta a sus llamados.

Los comités vecinales hacen el trabajo que a las autoridades compete, ahora corresponde a éstas integrar las carpetas correspondientes para que las investigaciones sigan su proceso y los presuntos delincuentes sean juzgados y en su caso sentenciados por los delitos que llegaran a configurarse.

Ese es uno de los anhelos del sector comercial, expresó.

Autoridad fallida

En tanto, Pablo Castillo, de oficio carpintero, demandó mayor seguridad en las calles, porque el hecho de que hayan sido los vecinos quienes tomaran la iniciativa para detener a los ladrones habla de una autoridad fallida, indicó.

El ciudadano afirmó que la Guardia Nacional está presente solo en el centro de las ciudades y no es común verlos en las colonias, "parece que se olvidaron de recorrer las calles de los municipios".

No solo es cuestión de patrullar las calles una vez al día como lo hacen las corporaciones de seguridad pública, expresó, ya que los delincuentes saben que existe una vigilancia esporádica y es cuando aprovechan esos espacios para delinquir.

Los delincuentes saben a qué hora y qué día pasa la policía. Pasar una o dos veces al día en las colonias es como si no pasaran, se quejó.

Pena e impotencia

De su lado, el dirigente de la Canacintra, Abimael Olivera Pérez dijo que los vecinos ya estaban hartos de tantos robos, aunque no fue el método adecuado, a la autoridad municipal se le fue de las manos el tema de la inseguridad.

Comentó que aun cuando los mandos de seguridad regional están presentes en Tehuantepec, sigue operando la delincuencia.

Dijo que existe una incapacidad no solo de la presidenta municipal sino de todas las autoridades implicadas tanto del estado como de la federación.

"Da pena e impotencia que nuestra autoridad no supo cómo reaccionar, fue rebasada al solicitar el respaldo de la fuerza pública para disuadir la manifestación, lo que enardeció más a la gente inconforme".

Vivimos la ausencia de derecho, legalidad o justicia, porque todo indica que, en Tehuantepec, la ley no existe, y donde no hay ley, no hay justicia. Y la violencia es un medio para llamar la atención pública, para decir algo no está bien.

Versión municipal

Ante los disturbios suscitados la noche del miércoles en el cuartel de la policía municipal, la presidenta municipal, Vilma Martínez Cortes, justificó la acción realizada, al señalar que intervención de los policías fue para prevalecer el orden, el respeto, la tolerancia y la justicia en Tehuantepec. 

La edil pidió a la Fiscalía General de Justicia realizar un trabajo apegado a derecho, con el fin de esclarecer los hechos.