Vecinos: víctimas y jueces ante denuncia ciudadana, acusan apatía policiaca

¿Cuántos casos conocemos en los que las autoridades no abren la puerta al llamado de auxilio de la ciudadanía? o ¿cuántos casos se quedan sin siquiera darse a conocer por el hecho de que no tuvieron un desenlace fatal?

Desde la trinchera de la denuncia ciudadana, se tiene la idea de que te tienen que matar para que tu caso sea al menos volteado a ver, aunque sea de reojo. De lo contrario, aunque te amenacen de muerte, atenten contra tu integridad o la de tu familia e incluso contra tu patrimonio, tu denuncia no procede porque las amenazas verbales ya no son causal de delito.

Un caso de este tipo se vivió recientemente en la agencia Guadalupe Victoria de la capital del estado, en la zona de las privadas Emiliano Zapata y Guadalupe Victoria. Allí, a pesar del llamado de auxilio de algunas personas, por el agresivo comportamiento de Ernesto N, uno de sus vecinos, las autoridades hicieron caso omiso.

Vecinos, autodefensas

Agente municipal, policías, Ministerio Público o Juez Cívico, se autodescartaron para atender el problema para el que, irónicamente, el mismo grupo de vecinos que era víctima encontró una solución.

“Es increíble que en los ministerios públicos te digan que el juez va a llamar a conciliar a ambas partes… ¿Qué conciliación puedo yo tener con una persona que ya no está en sus cinco sentidos?”, se quejó uno de los afectados al que Ernesto, bajo el efecto de alguna de las sustancias a las que -dijo el denunciante- era adicto, le apedreó su casa.

“En conclusión, nosotros manifestamos que como ciudadanos no tenemos garantías, como ciudadanos estamos completamente desamparados”, añadió el denunciante que pidió el anonimato. Afortunadamente, los ataques hacia el declarante no pasaron de tiros mal apuntados por el agresor, que bajo los efectos de las drogas sufría, presuntamente, alucinaciones.

“Él decía que los vecinos lo agredíamos y como respuesta a eso, pues él nos aventaba piedras. Él ya alucinaba, al principio empezó con una muchachita y fue a la que le hizo el hoyo en su pared porque según él, escuchaba que ahí le estaban haciendo brujería y que ahí estaban haciendo cosas malas hacia su persona, por eso fue que abrió el hoyo”, narró el testigo.

 

Indiferencia policiaca

Conforme aumentaba el nivel de agresividad del señalado, también subía el temor de los vecinos que se encontraban a su alrededor. La indiferencia de policías y de instancias cívicas no hacía más que acrecentar la impotencia de los vecinos.

“Hay fotos, la muchacha fue a levantar su denuncia; pero como había reparado el daño, había tapado el hoyo por temor a que Ernesto entrara a su casa por ahí o intentara algo, le dijeron que no procedía. Posteriormente, esta misma muchacha volvió a levantar otra denuncia porque le aventaba piedras al techo de su casa, su techo es de lámina, entonces tampoco procedió. La tercera vez volvió a levantar otra denuncia porque la amenazó que la iba a matar y ciertas cosas y levantó la denuncia, pero tampoco procedió porque no había un daño físico y le dijeron que una amenaza ya no es causal de delito”, compartió la víctima.

Así y todo, la situación se mantuvo sin que alguna autoridad pusiera un pie en las privadas de la agencia para tratar de indagar el foco rojo en el que se había convertido la casa de Ernesto, quien, según precisó el denunciante, vivía con sus hermanos, uno de ellos integrante del "Escuadrón de la Muerte".

Víctimas y autoridad

Y fue precisamente el temor por la presencia de miembros de ese grupo, que entre vecinos se cooperaron para anexar a Ernesto, con el objetivo de acabar con el problema; un problema en el que además de ser víctimas, hicieron las veces de autoridad para, si no aplicar un castigo justo, sí ofrecer una solución.

“Como vecinos nos organizamos y vamos a cooperarnos para cubrir los tres primeros meses de internamiento, esa es la solución que encontramos; pero como tal, las autoridades pues no apoyan, porque entre las autoridades no hay ninguna que se haga cargo de este tipo de situaciones. Afortunadamente, ahí donde llegó, están haciendo un descuento y va a pagar 1,600 mensuales y nosotros los vecinos vamos a correr con los gastos de los tres primeros meses, que son 4,800”, aseguró el denunciante.

Cabe señalar que, siempre según el testigo, fueron al menos cuatro vecinos los que presentaron una denuncia ante las autoridades; ninguna de ellas, por supuesto, fue más allá de la recolección de un testimonio.