La Cuaresma es un tiempo de Dios: obispo

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- La Cuaresma no es para celebrar entre bebidas y comidas, sino es un tiempo dedicado a Dios, dijo monseñor Crispín Ojeda Márquez en su homilía de este domingo.

El obispo afirmó que la Cuaresma no es una fecha más dentro del calendario, ni un viernes de bebidas, comidas, pescados o nopales.

Para los católicos, explicó, la Cuaresma debe ser un tiempo de Dios, es el cumplimiento de la Salvación en el que no debemos desaprovechar, según el Evangelio de Marcos.

El obispo invitó a no "echar en saco roto" el mensaje del Señor en esta Cuaresma.

El jerarca de la Iglesia Católica expresó que los 40 días que dura la Cuaresma, representan los 40 años que vivió el pueblo de Israel atravesando el desierto para llegar a la tierra prometida.

El obispo destacó que el desierto fue para los israelitas un lugar de tentación, pues es, según la Biblia, donde viven los demonios.

Jesús fue tentado en el desierto por un espíritu maligno para destruir la obra de Dios e impedir que siga el camino de la humildad y el servicio como el Salvador, dijo.

Satanás quiere evitar que Jesús anuncie las buenas nuevas, la libertad a los cautivos y el perdón de los pecadores, señaló Crispín Ojeda.

El obispo pidió a los católicos reforzar este tiempo de Cuaresma en las partes débiles, porque por ahí viene el ataque del enemigo para hacernos caer.

Por ejemplo, si a una personas la critican mucho o murmura en contra de sus semejantes, por ahí puede venir el ataque del enemigo, destacó.

La Cuaresma, por tanto, es un tiempo de conversión que significa rectificar el camino que llevamos, si éste iba mal.