Las “nenis” una forma de emprender en mujeres chiapanecas

Daniela Grajales Daniela Grajales

Recientemente la palabra “nenis” ha sido tendencia en redes sociales; usuarios han hecho su blanco para hacer diversos comentarios ya sea en forma de burla, racistas y hasta misóginos, pero también existen cibernautas que reconocen el esfuerzo que hacen para generar economía, y es que ellas comercializan diversos productos a través del internet, detrás de las “nenis” puede existir un enorme trabajo para echar a andar y sobre todo mantener un bazar y eso es lo que más les gusta a estas chicas, la mayoría ofertan ropa de segunda mano, maquillaje, zapatos, juguetes o cualquier otra cosa que usualmente entregan en algún punto de la ciudad.

Y es aquí donde radica la palabra “nenis”, en el cierre de la venta,  la pregunta es: ¿en dónde entregas, neni?, tanto compradoras y vendedoras han hecho de ella algo habitual, a pesar de que el término salió como una forma despectiva para referirse a las mujeres que se autoemplean y tienen bazares de ropa o accesorios en redes sociales, ellas se sienten orgullosas de sí mismas, pues con la pandemia han hecho de las redes sociales una forma de seguir trabajando desde casa, generando ingresos para el apoyo familiar.

“En su momento la pandemia nos impidió salir de casa, las ventas bajaron, las entregas ya no eran lo mismo, las chicas no querían salir, entonces si lo sufrimos. Porque también la ropa como es de segunda mano y tenemos ropa americana, tenían ese miedo a que las prendas estuvieran infectadas”, relata Magali Dominguez, vendedora en línea.

Y así como les llegaron las burlas, también hay muchas personas que reconocen la labor de estas mujeres, quizás no es un trabajo formal pero lo que sí es real es que es una manera para complementar el ingreso mensual, ¿a quién le cae mal un ingreso extra?, a nadie verdad, y mejor aun si los productos que vendes están al alcance de tus manos.

Los comentarios negativos son en su mayoría de hombres, que no toman en cuenta el esfuerzo, el tiempo, la organización y los trucos que tienen que hacer estas chicas emprendedoras y que, muchas veces, encuentran en la venta en línea una forma efectiva de independizarse y ayudar a su familia.

Daniela Hernandez, creadora de accesorios es “neni” desde el 2012, y a comparación de muchos otros hombre su esposo la anima a ser la mejor “neni” y es que a decir de esto ella expone que “él es un neno también”.

Agrega que no tiene nada de malo emprender, ella se siente muy orgullosa de todo lo que ha logrado durante 8 años, destaca que ha integrado a su equipo a otras chicas y en conjunto sacan adelante un proyecto que es reconocido local, estatal, nacional e internacionalmente, puntualiza que continuará con sus ventas en línea siendo la mejor “nenis”.

“No tiene nada de malo ser neni, esta neni ha logrado enviar a otros países (la India, París, Francia, Alemania, Singapur, Colombia, Cuba, Canadá, Japón ) está neni lucha todos los días por cumplír sus sueños, pagar sus gastos, crecer, esta neni le tiene que pagar semanalmente a dos nenis más, soy neni y prometo ser la mejor neni”, comenta.

Por otra parte Andrea Gutiérrez, quién también está en este rol de las nenis, nos comenta que, si bien su rubro es otro se caracteriza por esta palabra, pues recordemos que las “nenis” son mujeres que ofertan sus productos a través de las redes, son amables y siempre te van a decir:“neni” te entrego en…, ¿Qué vas a querer, neni?, así como ella muchas de estas mujeres tuvieron un trabajo en alguna dependencia, sin embargo trabajar de manera on line tiene bastantes ventajas y con la pandemia las ventas sin salir de casa han ganado terreno.

“La casa de las carnes, es un proyecto que empieza en el 2014, primero vendiendo paquetes de pollo, el negocio empezó a avanzar, luego entré a trabajar a gobierno entonces lo dejé y en pandemia, retome el negocio”, menciona.

El ofertar los productos a través de las plataformas es complicado, pues añade que, “las nuevas actualizaciones, y hay que buscar estrategias de mercadotecnia”, pero con el tiempo en su caso se dio cuenta de cómo vender sus productos y empiezas a hacer tus propias estrategias sin necesitar algún experto”, añade.

El camino para las independientes no es fácil,no obstante las redes fueron un aliado para conseguir seguidores y en su caso consumidores, “derivado de la pandemia no fue fácil, en ocasiones te desesperas, pero sí aumentó la audiencia”, puntualizó.

En la entidad es difícil medir el mercado laboral informal, pero se calcula que casi 6 de cada 10 trabajadoras en el país están desprotegidas, es decir, no tienen ninguna relación laboral, ni prestaciones, ni seguridad social e instituciones de salud y muchas veces, ni siquiera son remuneradas en tiempo y forma.

Si bien es cierto la pandemia metió en apuros económicos a muchas personas, el trabajo como freelance y los bazares en línea han llegado para dar una esperanza al consumo local y salvar la economía de muchas familias, a este sector, la pandemia les ayudó a ganar más seguidoras en sus cuentas, lo que se traduce en una mejora en sus ventas.

En 2020, más de 647 mil empleos se perdieron por culpa de las emergencia sanitaria, según cifras del IMSS.

A decir de cuánto ganan, mencionan que es algo difícil de calcular, pues depende del número de prendas o producto que se vendan, además de estas dos emprendedoras consultamos a más chicas que tienen sus propios bazares de ropa de segunda mano y, en promedio, si se venden todas o la mayoría de las prendas que ponen a la venta en cada actualización, con una inversión de mil pesos pueden ganar entre 2 mil y 3 mil pesos de utilidad, ya descontando los gastos de operación que son: lavar la ropa, materiales de envoltura, envíos o traslados en transporte público.