Ángeles Cruz, cineasta oaxaqueña cuya ópera prima estará en el festival de Miami

La ópera prima de la cineasta Ángeles Cruz ya tiene fecha de estreno: será en el Festival Internacional de Cine de Miami. Esta película está cargada de sonoridades, complicidades y talentos de la Mixteca, como también está impregnada de una suerte de halo de sensibilidad y sincronía. “Todo a su tiempo” expresó en entrevista la también actriz. "Nudo mixteco" es más que hablar de la sexualidad de las mujeres; devela temas incómodos como el abuso sexual y el eterno retorno de alguien que sale de su comunidad.

Tres historias que se entrelazan en esta suerte de nudo que palpita, hablar del sentir de la mujer, del poder de decidir. En entrevista exclusiva vía telefónica, Ángeles Cruz se compartió feliz, emocionada y contenta de que tras el 2020, esta película encontró su tiempo. Será estrenada en un cine con funciones presenciales y también, en línea, el próximo 9 de marzo.

La cineasta se encuentra en su natal Villa de Guadalupe Victoria, San Miguel El Grande, Tlaxiaco, donde cumple con un cargo comunitario, por primera vez. No es casual que el nombre de su primer largometraje sea "Nudo mixteco", no sólo por la zona montañosa como referencia de esta región geológica, sino porque así define a su modo de escritura.

“Cuando empecé a escribir comencé con tres monólogos y mezclé los tiempos, así funciona mi cabeza. Un día dije: Esto es un nudo, cómo lo voy a desamarrar. En algún momento me causó mucha angustia y luego me dio risa”. Tras un proceso de escritura en el que fue crucial el apoyo de Laura Santullo, como parte de un taller del argumento al guion, la cineasta logró aterrizar la idea.

“Para mí fue un empujón grande porque no creí que fuera capaz de escribir un largometraje yo solita.  A partir de ahí comencé a trabajar en el tratamiento, fue tallerear y trabajar. Ya que tenía el guion, mi fotógrafo Carlos Correa y yo comenzamos a hacer viajes a mi comunidad, para ver y platicar”.

En ese tiempo, Ángeles Cruz sintió la inquietud de formar una casa productora y convocó a Lucía Carreras y a Laura Ovando, con quienes fundó Madrecine. “Yo quería tener  injerencia directa en las decisiones de la película”. Y así comenzó el rodaje; filmaron en el 2019 y concluyeron la película en el 2020.

“Con la situación de la pandemia, insistí en que por lo menos tuviera una posibilidad en salas. Porque ver cine en una sala de cine me cambió la vida. Así que  quería lograr que muchas personas tuvieran la oportunidad de vivir esta experiencia en conjunto y estrenar mi película en una sala. Por eso decidimos esperar y FiGa Films lo entendió muy bien”.

En plena vorágine de sobreoferta de películas en línea, Ángeles Cruz decidió que su primer largometraje necesitaba tiempo; otro tiempo y otra manera de estar en una pantalla. Es por ello que el estreno en el Miami Film Festival representa la oportunidad  de cumplir lo que ella quería y eso la tiene tan contenta. 

Sin olvidar sus raíces

Al saber que se estrenaría en este festival, la gente de su comunidad que aparece en la película, reacciona muy emocionada. “Ha sido bonito hacer videos con las reacciones de la gente de mi pueblo cuando les digo dónde se va a estrenar la película.  Son máximo 200 familias aquí. Es importante para mí, para nosotros, porque es una película de la comunidad, así que es muy satisfactorio saberte parte de algo que no puedes olvidar: tus raíces”. Hace un par de días, el crew de la película llegó a Villa de Guadalupe Victoria para reunirse con la cineasta.

Estos días, en los que ella habita el lugar en el que nació, le han permitido reflexionar sobre su vida cotidiana. Sobre subir y bajar los cerros:  “Me han llevado a pensar que no hago cine para competir, sino para contar una historia y eso me emociona muchísimo. El proceso ha sido maravilloso, vuelvo a trabajar ciertos temas que  ya había tocado, al lado de actores que son mi amuleto: Myriam Bravo, Sonia Couoh y Noé Hernández”.

Con sello mixteco y oaxaqueño

La cineasta invitó a otros actores y actrices a esta película, así como a habitantes de su comunidad. La complicidad se termina de amalgamar con la participación del etnomusicólogo oaxaqueño, Rubén Luengas, quien decidió trabajar con una banda de niños y adolescentes de Villa de Guadalupe Victoria y un grupo de cuerdas de Chalcatongo; ambas agrupaciones aparecen a cuadro.

“Trabajamos con mucho talento mixteco, Rubén siempre me ha acompañado con su música y se nos unió el artista Sergio Hernández, quien nos obsequió una pintura acuarela para el póster. Estoy muy agradecida, muy feliz”.

El involucrar a gente de su comunidad en cada proyecto, le da identidad y fuerza a los mismos. Además de que en esta película está presente el mixteco: “su sonoridad se te va metiendo en la cabeza. Yo creo que tener voces en nuestra lengua es fundamental, es parte de un territorio sonoro y ancestral. Utilizo mucho cómo se habla en la comunidad, aquí se mezclan el mixteco y el español. Traté de dejar muy libres a los actores, esa fue la idea, les di la libertad de elegir decir sus diálogos en mixteco o en español”. 

Los vericuetos de "Nudo mixteco"

En su ópera prima, Ángeles Cruz aborda temas como el abuso sexual, al que por cierto, considera brutal: “Aunque haga ficción, pienso que la realidad la supera muchas veces. He encontrado gente que me cuenta sobre estos abusos y confirmo que afecta a personas de cualquier edad y clase social; la verdad, no termino de entender. Me cala mucho el tema. Y sí, hay temas de los que no puedo salir, pero una vez que encuentras la madeja, la preocupación se te mete en la cabeza”. Ángeles Cruz aborda el abuso sexual en su primer cortometraje "La tiricia o cómo curar la tristeza".

Otro de los temas presentes en su película es la diversidad sexual en las comunidades. “Sobre la sexualidad de las mujeres no se habla, porque el machismo está tan concentrado que ni siquiera concibe que dos mujeres puedan sentir placer sexual la una con la otra. ¡Así de grave está! Deja tú que sean o no sean, sino que no se concibe”. La cineasta habla de ello en  su segundo cortometraje "La carta".

El tercer tema de "Nudo mixteco" tiene que ver con el eterno retorno, fenómeno que se vive en todas las comunidades por la migración: “Cuando sales de tu comunidad, crees que al salir el único que cambia eres tú; pero cuando regresas a la comunidad, te das cuenta que esta también cambió y no de la forma que crees que cambió”. Ahora, en su primer largometraje, la también actriz y guionista cuenta estas historias de mujeres que tienen que ver con cómo construir las relaciones afectivas.

Al finalizar le pregunto sobre el poder femenino en todos sus proyectos, a lo que responde que no es algo preconcebido, más bien algo natural: “sí, a eso le veo mucha valía porque no ha pasado por una cuestión intelectual, sino emocional, me siento muy cómoda y muy acompañada trabajando con mujeres y con las presencias femeninas, las cuales no están en mis películas porque sean mis amigas, sino porque hemos generado esa dinámica de colaboración. Es un rollo de conectar. Y sí, tenemos un crew muy femenino, respetuoso y amoroso; claro que también aprecio muchísimo a mis colaboradores masculinos”. 

Conócela

Su incursión como cineasta y guionista fue en 2012 con el cortometraje "La tiricia o cómo curar la tristeza", producido por el Instituto Mexicano de Cinematografía, con el cual obtuvo el Ariel a Mejor Cortometraje en 2013, así como la Palmita que otorga el Tour de Cine Francés, La Diosa de Plata, el Premio Género en Lambayaque Perú, menciones especiales en Huelva, etcétera.

En 2013 escribió y dirigió el cortometraje "La carta", también producido por el IMCINE y consiguió una nominación a  Mejor Cortometraje Mexicano en los Premios Ariel en 2015, así como el Premio del Público en Colonia, Alemania y Los Ángeles, California.

En 2018, su tercer cortometraje como directora y guionista, apoyado por el IMCINE, "Arcángel", forma parte de la Selección Oficial de la 16º edición del Festival Internacional de Cine de Morelia. Próximamente estrenará su ópera prima, "Nudo mixteco".