Paciencia

ERES LO QUE CREAS
Carina PérezCarina Pérez

La victoria se canta en silencio, se goza en el alma, se comparte con amabilidad, honestidad, justicia en sí y los demás.

La angustia, desesperación, el tedio, la ignorancia quiere que realicemos cosas osadas, ir en contra de la lógica, trastocar los ordenes establecidos; en cierto modo esto podría estar bien, sólo los osados han podido cambiar (sobre todo positivamente) los derroteros de la historia; podríamos enumerar varios personajes a lo largo del devenir humano; ahora quiero referirme a ti, a aquellos héroes cotidianos que se esfuerzan cada día por lograr sus propósitos cuando así lo tienen claro; algunos más, sus necesidades que los impulsa a vencer las circunstancias, las edades medias, la obscuridad del mundo, lo difícil de las cosas.

Decía mi viejo y sabio Maestro, El Dr. Livraga “la aventura puede ser loca, pero no el aventurero”. En estos días que se dice que en el mundo la contingencia sanitaria va cediendo, por efecto de las estrategias médicas, el cuidado y conciencia de la gente, el dolor que nos ha enseñado a ser más conscientes, los antídotos que la ciencia va encontrando y poniendo al servicio de los demás; podría esto ser motivo de confianza y consecuentemente de descuido.

No es tiempo aún de echar las campanas al vuelo, justo previo al amanecer es cuando se incrementa el frío de la madrugada, el sueño es más pesado, las funciones de vigilia están desarmadas, la atención aun se encuentra aletargada producto de un sueño no conciliado con lo arquetipos y si pesadillas e inquietudes de todo tipo.

Hoy es una oportunidad para el silencio, el dialogo profundo con nuestro pensar, sentir, hacer, decir, es una oportunidad para re-conocernos, reconocer el calor y el valor de los demás, “dice la voz popular que uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”. 

No es momento de perder o perdernos, hay quienes caemos en la exageración cuando de prevención se refiere, digo prevención de todo tipo, de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones, del cuidado y prevención que representa hacer ejercicio físico, cuidar la comida, la bebida, el dinero y, sobre todo, nuestros vínculos afectivos con padres, hermanos, parientes, amigos, gente de bien que les queremos y nos quieren.

Por todo ello ninguna prevención, ningún acto de reflexión, ningún acto de conciencia está por demás, la victoria se canta en silencio, se goza en el alma, se comparte con amabilidad, honestidad, justicia en sí y los demás. Que no sea el dolor que nos dé un golpe de atención para ser conscientes, mientras tanto guardemos el hogar, nuestro cuerpo, espíritu, alma y no cedamos de manera desatenta o anticipadamente a cantar victoria, no cedamos a la tentación, tengamos paciencia.

"Cuando hablo de prevención me refiero al cuidado de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones, del cuidado y prevención que representa hacer ejercicio físico, cuidar la comida, la bebida, el dinero y nuestros vínculos afectivos".