Periodista Fernanda Melchor escribe en "Páradais" un paraíso brutal 

Fernanda Melchor asegura que, a pesar que lo intentó, no pudo dejar de escribir sobre la violencia que se vive en el país.

GUADALAJARA, Jalisco.- En apariencia Polo y Franco son dos jóvenes completamente distintos: uno nació en medio del privilegio, de la protección de una familia acomodada, mientras que Polo es un chico que debe trabajar todos los días para ganarse una existencia limitada, pero hay un hilo que los une, ambos tienen que luchar con el fantasma de la violencia, la frustración, con sus impulsos y repulsiones sexuales. 

Uno trabaja para el otro: el territorio es Páradais, un fraccionamiento privado en el que la violencia, la pobreza y la marginación aparentemente no entran, pero en una descarnada transición, un golpe seco de realidad lo trastoca todo.

Este universo sórdido, trágico y brutalmente desigual es el punto de partida para la escritora y periodista Fernanda Melchor (Veracruz, 1982), quien regresa a los aparadores literarios con Páradais, tras el éxito de su novela anterior Temporada de Huracanes, que se tradujo a una quincena de idiomas y la convirtió en finalista del reconocido International Booker Prize en 2020.

"Ambos son marginales, outsiders, rebeldes que quieren escaparse de la realidad en la que viven prisioneros, aunque vivan en realidades completamente distintas, eso es lo que los une, eso y su compulsión por el alcohol, eso y una necesidad profunda de ventilar su violencia, que es como una olla de presión que en la novela encuentra liberación de una manera atroz", describe la autora, cuyo libro publica la editorial Literatura Random House.

Aunque no se proponía escribir de nuevo sobre la violencia en el país, todo condujo a Melchor a regresar este camino lleno de brechas empedradas por el racismo, la desigualdad, la crueldad, la corrupción y el poder del narcotráfico. 

"Cuando me di cuenta a dónde iba Páradais, me cuestioné a mí misma: otra vez vas a escribir sobre violencia y sobre la perspectiva de batos, luego dije, no puede ser de otra manera, es algo que me sigue preocupando, es algo que me sigue interesando explorar, es algo sobre lo que creo que tengo que seguir echando luz", recalca la también autora de Falsa liebre. 

"La corrupción y el auge del narco tienen que ver con el desgaste del tejido comunitario, se ha desgastado el tejido familiar, se apuesta por una individualidad extrema, meritocrática en la que te dicen que estás pobre porque quieres, estás fregado porque quieres, eso es muy doloroso para muchos jóvenes que no ven salida, que no encuentran oportunidades o que viven en familias disfuncionales, en las que sus padres no pueden proporcionar oportunidades", advierte Melchor. 

En Páradais, la autora muestra su maestría con el lenguaje. Hay un tono vertiginoso, una cadencia ingeniosa y agresiva que recupera la oralidad de una comunidad.

"Quería que el lector empatizara con estos muchachos asquerosos, porque la verdad es que lo son, que empatizara con estos muchachos profundamente desagradables, pero al mismo tiempo quería usar el humor negro para exhibirlos en su cobardía, en su estupidez, en su ceguera ante los demás.

"Creé un tono mas juguetón, que tuviera más distancia, que pudiéramos reírnos de las desgracias de Polo y Franco, y que después esa risa se nos congelara en la boca al ver lo que eran capaces de hacer, creé un efecto más fársico", detalla. 

La autora resalta que la literatura mexicana tiene necesidad de poner en papel la violencia reiterada, la realidad agridulce que mancha todos los días a este país. Recalca que hay una generación de autores que decidieron escribir sobre esa realidad, pero también es entendible que haya quien busque desmarcarse de esos temas. 

Añade que hay una generación de escritoras, entre ellas Gabriela Cabezón, Pilar Quintana, Cristina Rivera Garza y Mariana Enríquez que se han salido de los estereotipos, que tienen ya un amplio reflector por escribir, precisamente, bajo sus propios términos, no los marcados por el mundo editorial y el interés comercial. 

"Me siento muy orgullosa de pertenecer a una generación de escritoras, que mas que una fecha de nacimiento, nos une y nos hermana esta popularidad que estamos teniendo gracias al interés de las lectoras y lectores, cada vez la gente está más abierta a conocer la propuesta de escritoras mujeres que no necesariamente escribimos de la forma en que el mercado nos había dicho que las mujeres teníamos que escribir, siendo líricas y cursis, a lo mejor sÌ somos líricas y cursis, pero a nuestra propia manera, no como el mercado lo estaba dictando", concluye. 

 

"Me siento cerca de esta necesidad o interés por escribir sobre nuestro país, sobre lo que se vive, también entiendo la necesidad de los escritores que hacen completamente lo opuesto, de hablar de otras cosas, de otros Méxicos, pero creo que inevitablemente la violencia nos ha marcado", Fernanda Melchor, escritora.

 

Sus letras, en Netflix 

En abril próximo Netflix, la reconocida plataforma de streaming, lanzará una serie, de producción completamente mexicana, sobre las víctimas de la violencia. 

Fernanda Melchor formó parte del equipo de escritores, y aunque no puede adelantar muchos detalles sobre el proyecto, advierte que es una serie de temática única que no tiene parecido a ninguna otra que se haya visto en la televisión mexicana. 

"Es un proyecto totalmente mexicano y puedo adelantar que es una serie que hablar· sobre la violencia pero desde el punto de vista de las víctimas, muy realista, algo como eso nunca se ha visto en la tele mexicana", describe Melchor.