Celebran en Oaxaca Miércoles de Ceniza a distancia y en línea

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Feligreses respetaron la fecha del Miércoles de Ceniza pese a la recomendación de no asistir a las iglesias.

Este día algunas personas salieron de la catedral oaxaqueña con una cruz negra en la frente, mientras otras llevaban en la mano una servilleta en la que transportaban la ceniza para toda la familia, pues debido a la pandemia por la COVID-19 se prohibieron las aglomeraciones y con ello, tuvieron que cancelar las celebraciones a las que acudían todos los creyentes católicos a este ritual, para dar inicio a la Cuaresma.

Templos como el de Santa Rosa, ubicado en la agencia del mismo nombre, decidieron entregar la ceniza en pequeñas bolsas de celofán para que durante la misa de las 20:00 horas de la noche, transmitida a través de Facebook, el sacerdote las bendijera y pudieran colocársela, mientras que en la Catedral una monja hacía una corta oración y dibujaba una cruz en la frente con la ceniza, a quienes quisieran, pero también podía darla “para llevar”.

A las 10:00 horas de la mañana comenzaron a abrirse las puertas de Catedral y los creyentes ya estaban listos para entrar y no dejar de ser partícipes de esta tradición en que, aunque no hubo misa previa como en otros años, no podían quedarse sin recibir un poco de ceniza.

Celebración con filtros

Las encargadas de los filtros sanitarios de la Catedral compartieron que en menos de una hora llegaron alrededor de 50 personas para pasar a recibir la ceniza o solicitarla utilizarla en sus casas con sus familias.

A pesar de que el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó a los católicos a no acudir a los templos el Miércoles de Ceniza para prevenir contagios del coronavirus y seguir la celebración eucarística de manera virtual, los feligreses no pudieron evitar seguir con la tradición católica.

“No desaprovechemos este día para recordar y agradecer que estamos aquí, vivos, caminando, viendo, con salud”, era parte del discurso de la monja encargada de repartir o poner la ceniza.

Algunos de los asistentes pedían para cinco personas, otras sólo para dos, incluso hubo quienes pidieron separado, pues lo llevarían a varios conocidos, pero lo más solicitado fue que les pusieran la ceniza dentro del templo.

“Para mí esta no es una tradición, es un estilo de vida que tenemos (el ser católicos). La ceniza en bolsitas es una buena iniciativa para evitar aglomeraciones y seguir con nuestra creencia”, manifestó la señora Ofelia, integrante del grupo Movimiento Familiar Cristiano Católico de la iglesia de Santa Rosa.

Compartió que junto con su familia han acudido a las celebraciones eucarísticas de cada domingo desde que fueron autorizadas por la Secretaría de Salud, pero sólo son alrededor de 30 personas las que pueden entrar al templo y escuchar la misa en vivo.

Para asistir este Miércoles de Ceniza, doña Ofelia agendó espacios para ella y su familia con una semana de anticipación, por lo que no tuvo que pasar por su bolsita con ceniza a la iglesia durante el día, como fue el caso de otros feligreses que prefirieron participar desde casa.

“Esta porción la bendecirá el padre en la misa de la noche y él indicará en la transmisión cómo deben colocarla”, detalló el sacristán de la parroquia al entregarle a un feligrés una bolsita con el polvo negro que cada año se utiliza como signo de arrepentimiento por los pecados.

La misa virtual tuvo más de 50 participantes quienes frente a su celular, computadora o televisión abrieron la bolsita y sacaron la ceniza, dibujando una cruz negra en sus frentes y pidiendo que el próximo año puedan ser parte del ritual, pero en la iglesia como hasta hace un año.

 

“Para mí esta no es una tradición, es un estilo de vida que tenemos (el ser católicos)".

Señora Ofelia, integrante del grupo Movimiento Familiar Cristiano Católico de la iglesia de Santa Rosa.