Zoques de Tuxtla celebran el carnaval

René Araujo René Araujo

René AraujoRené Araujo

Con la presencia sólo de danzantes y músicos, la Mayordomía de la Virgen del Rosario visita las iglesias con la danza del Napapóc-Etzé. El carnaval zoque tuxtleco ha iniciado.

Como parte del ritual zoque en Tuxtla Gutiérrez, el Napapóc-Etzé: Baile de la Pluma de Guacamaya se deja ver. Te’ Hatajamaetzé es uno de los dos personajes principales de la danza, se trata de un varón ataviado como guerrero, con un porta flechas, sobre su cabeza porta un penacho de plumas de guacamaya y pavorreal -de acuerdo con la iconografía maya la guacamaya está relacionada al astro sol-; en la mano derecha llevo una cruz que parece ser un hacha según imágenes relacionadas con códices prehispánicos y en la mano izquierda lleva un carrizo gemelo o doble con el que marca los cambios de la música.

Otro de los personajes son las viejas del carnaval o suyuetzé, secundarios de la danza, que se visten a la usanza de las mujeres ancianas zoques de Tuxtla con enredado o naguilla, huipil, rebozo en la cabeza sujetado con un paliacate. En la mano derecha llevan un bastón o garabato que alude a las ancianas, sinónimo de sabiduría. Durante la danza bailan en círculo, de forma contraria a las manecillas del reloj, siempre muy alegres y haciendo bromas a los espectadores, algunas de ellas de índole sexual. También acostumbran a manchar a la gente con talco o maicena. Desde el ámbito ritual, las viejas del carnaval al bailar en círculos son quienes protegen a los personajes centrales: el sol y la luna para que se logre el equilibrio de la danza. Ellos son la algarabía, el relajo y la distracción de la danza. Sus pasos son cortos y alargados acorde al ritmo del son que se ejecuta.

También se deja ver la Reinita del carnaval, un personaje que lo representa una niña menor a los 10 años de edad; se aprecia ataviada con falda de telar en color rojo, huipil y pañoletas, representa un maestro que es la luna, ello lo confirma la cofia o corona con cuatro espejos que porque su cabeza. Dichos espejos representan las cuatro fases lunares, las cuales también conforme al movimiento de la luna de cara al sol o danzante del Napapóc-etzé. La Alacandú es el segundo personaje principal de la danza de carnaval, baila a la par del danzante de pluma y siempre frente a él, ofreciéndole su xicalpestle o tol en donde porta flores de sospó.

Portando cubrebocas, los danzantes mantienen el costumbre zoque. El día más importante esperanza es el martes de carnaval o vísperas del miércoles de ceniza.