Inauguran de forma virtual Tikambaj, en el Teatro de la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez

René Araujo René Araujo

Como una bocanada de aire salvo, colores y formas, llega la exposición pictórica Tikambaj, del colectivo oaxaqueño Guiexhuuba (Flor de café), al vestíbulo del Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa.

Como un proyecto gestionado por el recinto en Tuxtla Gutiérrez, la colección de piezas permanecerá hasta el 22 de febrero y reúne el trabajo de artistas de las ocho regiones de Oaxaca.

“El arte es por naturaleza noble y humano. Sólo los seres racionales crean arte. La nobleza puede o no existir en nosotros, pero cuando se genera o manifiesta el disfrute es más pleno. De ese disfrute o Guelaguetza de arte se trata Tikambaj (‘Mi pueblo’ en lengua huave), una muestra que recoge los trabajos de los pintores oaxaqueños con una variedad de propuestas pictóricas y en la otra orilla está el público que participa con su presencia y juntos todos hacen comunidad”, comparten.

La exposición es una celebración. “El arte es una versión del espíritu humano que se multiplica al infinito. veamos esta sala: es un caleidoscopio de colores, formas, líneas, poéticas, argumentos, lenguajes, estilos, géneros; dicen que en el trópico se nos da más la pintura que las armas. Que la pintura es un arma de la memoria y la conciencia. Que aquí el arte no duerme. Pintamos que pintamos y no soñamos con sangre; aquí huele a óleo y no a pólvora. Huele a utopía”.

Tikambaj llega en medio del caos que vive el mundo. “Celebrar y compartir; ver y celebrar; el tiempo cuente corre. El tiempo es ahora; se llama a la pintura; el privilegio de la creación”. Es como un respiro que ofrece el arte y la cultura.