Los Carrerantes honran a San Sebastián en Venustiano Carranza

René AraujoRené Araujo

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Hombres a caballo sirven también a San Sebastián. Los Carrerantes, en Venustiano Carranza, aparecen tres veces al año, en la víspera de las fiestas patronales de San Sebastián el 19 de enero; de San Pedro Mártir el 28 de abril y San Bartolomé Apóstol el 23 de agosto.

Investigadores han documentado que Los Carrerantes, hombres vestidos con sus tradicionales trajes rojos (a excepción de la celebración a San Juan que visten de blanco), sombrero negro y montados en caballos, “hacen un recorrido por algunas las calles del pueblo y realizan unas series de carreras en dos de los principales barrios de la localidad”; el simbolismo que le otorga cada participante al ritual ha permitido que éste se mantenga sin distorsiones y que la gente de Venustiano Carranza ha sabido conversar celosamente.

Según el antropólogo Juan Martín Coronel Lara, cronista de Venustiano Carranza, comparte que “el origen de Los Carrerantes se remonta a la batalla mítica que enfrentó al diablo contra Santiago Apóstol, y de la cual resultó vencedor este último. En la cosmovisión local, Los Carrerantes, llamados también La Caballería, representan el contingente de Santiago Apóstol que lucha contra el ejército del mal. Esta comitiva militar, exclusivamente masculina, se integra por cerca de una treintena de hombres tsotsiles, jóvenes en su mayoría, ataviados con exquisitos trajes rojos, tejidos en telar de cintura por las mujeres del pueblo. Al amanecer de la víspera del santo festejado, los jinetes recorren, ordenados en dos filas, las principales calles de Carranza.

“La Caballería es encabezada por el jinete Larinero quien se encarga de ejecutar a intervalos de tiempo el Ch´ul Larin (Sagrado Clarín), instrumento bélico que anuncia la guerra. Al llegar a los barrios tradicionales de San Pedro Mártir y San Sebastián, Los Carrerantes se lanzan en pareja, a todo galope, por las calles ante la mirada atenta de los espectadores. Al concluir las carreras, se lleva a cabo el banquete ritual en que toman parte los cabalgantes, así como los ancianos sabios del pueblo llamados localmente Principales. Posteriormente se ejecuta una danza ceremonial acompañada con música de tambor y flauta.”