Archivo General del Estado de Oaxaca: Restauración de un documento del siglo 20

Una de las actividades primordiales que realiza el Archivo General del Estado de Oaxaca dentro de sus procesos técnicos, es la atención de solicitudes documentales requeridas por los usuarios y/o dependencias. El Departamento de Conservación y Restauración recibe numerosas solicitudes de intervención, que normalmente son documentos en resguardo dentro de los repositorios del AGEO, pero muchas veces se reciben solicitudes de particulares.

Tal es el caso de un documento del siglo 20, que llegó a nuestras manos en evidente estado de deterioro a causa del tiempo y del mal manejo de las condiciones en las que fue resguardado.

Cuando una solicitud llega al Departamento, lo siguiente a realizar es una ficha de diagnóstico de la misma, en la cual se describen los materiales constitutivos del documento, las técnicas de factura, el estado de conservación (deterioros) y finalmente se realiza una propuesta de intervención, en la cual se plantean los procesos necesarios para estabilizar el documento, respetando los principios teóricos y éticos de la restauración (respeto al original, a sus valores, así como la compatibilidad y reversibilidad de los materiales a utilizar).

El tiempo de intervención depende del grado de deterioro del documento; cuando el deterioro es mínimo, como es el caso de roturas, arrugas o dobleces, el proceso no dura más de uno o dos días. Sin embargo, a veces nos encontramos con documentos disgregados, con hongos, galerías de insectos, demasiado débiles o escritos con tintas ferrogálicas, que requieren de procesos más elaborados, como la desinfección, el laminado o la estabilización de tintas, lo que nos puede llevar desde unos días hasta meses en restaurar, ya que generalmente éstos últimos deterioros crean daños irreversibles en el documento.

En la primera evaluación que hicimos del documento en cuestión, nos percatamos de que reposaba sobre una hoja de papel autoadhesivo para álbum fotográfico. El papel era de manufactura industrial de pulpa de madera. Los elementos sustentados sobre el papel eran grafito y tinta ferrogálica. Con dobleces y suciedad visible.

El reto real de la restauración de este documento fue el exceso de adhesivo que contenía. Por la parte trasera estaba la hoja con el adhesivo oxidado por el paso de los años (al retirarla nos encontramos con refuerzos de cinta adhesiva en la parte trasera del documento de importancia), y por la parte delantera cada uno de los dobleces estaba reforzado por cinta adhesiva en mal estado.

Como primer paso procedimos a la limpieza del documento y se realizaron pruebas de solubilidad y de tintas ferrogálicas.

Posteriormente comenzamos a retirar cuidadosamente la cinta adhesiva del documento. Los tipos de cinta que contenía eran variados e iban desde cinta engomada de papel kraft a cinta adhesiva industrial; por lo que los procesos de retirado fueron diversos y de distintos niveles, comenzando con hisopos de agua caliente, metilcelulosa y posteriormente usando alcohol a distintas proporciones y/o acetona en una mesa de succión.

Al retirar la cinta en su totalidad, nos encontramos con un documento completamente fraccionado y con manchas amarillas de adhesivo. El procedimiento para retirar las manchas de adhesivo consiste en colocar arcilla coloidal combinada con acetona a una humedad específica varias veces hasta notar la limpieza de la obra.

Una vez realizado lo anterior decidimos que era conveniente proseguir con el lavado y laminado de la obra; ya que de otra manera no había forma de conseguir con refuerzos la estabilidad del papel. El laminado consiste en colocar un soporte de papel, (en este caso papel japonés) en una cara del documento para asegurar su estabilidad sin perder su valor ni sus propiedades fisicoquímicas al ser un material compatible.

En el caso de las solicitudes para exposición y de particulares se realiza un trabajo de estabilización y de restauración estética, por lo que nos vimos en la necesidad de igualar los colores del papel para injertos, por medio de numerosas tinciones hasta conseguir los tonos deseados parecidos a los originales. Una vez logrado se cortaron y pegaron los injertos coloreados y se realizaron las reintegraciones cromáticas correspondientes.

Como último paso se diseñó un sistema de guardas de protección de materiales inertes para asegurar la preservación del documento. Cabe mencionar que todo el proceso de restauración se llevó a cabo a lo largo de varios meses.

Los procedimientos que se realizan en el AGEO son demasiado interesantes y conllevan el trabajo y el tiempo de muchas personas las cuales se esfuerzan todos los días por mejorar y preservar la historia de nuestro Estado. Si aún no nos conoces, te invitamos a visitarnos cuando las condiciones sean adecuadas; siempre serás bienvenido.