Pide obispo de la Prelatura Mixe no abandonar la fe durante la crisis por pandemia

"Seamos luz en la pandemia", pide a fieles

"De nada sirve gritar que hay mucha obscuridad durante la pandemia del coronavirus, si los creyentes no son una luz para el mundo", afirmó el obispo de la Prelatura de Mixes de María Auxiliadora, Salvador Murguía Villalobos.

“Mientras sigamos gritando que está oscuro no lograremos encender la luz. Encendamos una luz o mejor, nosotros seamos esa luz”, asentó.

En una reflexión, el pastor sostuvo que un escritor ruso recordaba las discusiones en su pueblo cuando era pequeño entre personas grandes e importantes, por los sucesos en su país.

“Eran los años en los que se estaba imponiendo la dictadura feroz de Stalin y se le quedaron muy grabadas las palabras de los ancianos: ‘Hemos abandonado a Dios, lo demás es consecuencia de esto’”, anotó.

Esto –asentó–, también está sucediendo en este tiempo donde la enfermedad del coronavirus y sus consecuencias, van dejando ver algunas características como el desempleo, la violencia y el descontento que pudieran hacernos perder de vista una luz de esperanza.

Subrayó que los católicos necesitan estar seguros en Dios, porque es la trabe donde se sostiene el techo de la vida.

“Si Dios ha entrado en la historia y lo hemos celebrado en esta Navidad, quiere decir que la historia tiene un desenlace positivo; tiene salvación y no nos deja bien parados si vivimos la vida sin la esperanza”, anotó.

Destacó que las palabras son más poderosas a los cañones, pues pueden provocar revoluciones, conversiones y muchas otros cambios.

“Es suficiente conversar durante algunos minutos con una persona para conocer su interior revelado por sus palabras. De ahí la importancia de saber escuchar al otro con paciencia para poder conocer de verdad de su alma”, añadió.

Murguía Villalobos dijo Dios también habla en el silencio del corazón, porque las palabras de amor se dicen en voz baja para empapar el alma de quien las escucha, como lluvia tenue de primavera.

“El silencio ayuda a personalizar y a interiorizar las palabras. No hay palabras más profundas que las que se pronuncian en el silencio del corazón”, terminó.