Parachicos en tiempos de Covid

René Araujo René Araujo

Es 15 de enero; es día para rendirle al Señor de Esquipulas; es momento para la reflexión y la añoranza; es la ocasión para sacar la máscara, la montera y el sarape. Es el primer día de parachicos en Chiapa de Corzo, desde casa.

Debido a la pandemia por el Covid-19, la Fiesta Grande es suspendida, pero muchos han convocado a vestirse de parachicos y bailar en casa, ofrendar al Señor de Esquipulas de forma individual con la esperanza de volver el siguiente año.

“A partir de esta fecha (15 de enero), los habitantes se vuelcan en todo lo que concierne a la Fiesta; parachicos y chiapanecas serán los actores principales; este primer día de fiesta le corresponde homenajear al Señor de Esquipulas que se encuentra en la Iglesia de San Jacinto, a donde llegaban al medio día los cientos de participantes a bailarle y rendirle tributos”, recuerdan los chiapacorceños.

“Lo primero que se espera es que se tomen en cuenta las recomendaciones, y que la algarabía se haga en cada casa, evitando así la celebración en conjunto. Es la primera vez que no habrá Fiesta Grande, considerando la historia a partir de 1850 a la fecha. Anteriormente a ese año no había ningún dato, considerando que no era un acto de gran relevancia como actualmente lo hemos determinado. Lo cierto es que todos se preparan para esta fecha, los danzantes con el ánimo y trajes, los fieles con todas sus dádivas y los comerciantes, artesanos y agricultores de la región, ya que esta celebración alberga la dinámica cultural de una región amplísima que abarcaba desde Guatemala hasta el Istmo de Tehuantepec”, comparte el investigador Mario Nandayapa.